La descomunal riada de Nepal arrasa un paso fronterizo
La gran riada de Nepal deja «consternado» al mundo con al menos 177 fallecidos y casi un millar de desaparecidos
Cuatro españoles, según ha confirmado Exteriores, se encuentran entre las personas desparecidas
Las imágenes que han llegado en las últimas horas desde Nepal han dejado consternada a la sociedad, como así lo ha transmitido el propio Ministerio de Exteriores de España.
Nepal ha sufrido este miércoles una riada inmensa que golpeaba con fuerza el norte del país, provocando la muerte de 177 personas. Además, 823 continúan desaparecidas, entre ellas cuatro españoles, según ha confirmado Exteriores.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha subrayado que no constan que haya fallecidos españoles, pero ha pedido a familiares y amigos de ciudadanos que sepan o que hayan estado en la zona siniestrada que entren en contacto con los teléfonos de emergencia del Ministerio de Asuntos Exteriores, tanto con la Unidad de Emergencia Consular o los servicios centrales en Madrid.
En un audio, el ministro ha recordado que el Consulado Honorario de España en Nepal, la Embajada española en Nueva Delhi y el consulado general en Pekín «están plenamente movilizados para atender a los españoles», al tiempo que ha subrayado que los teléfonos consulares están disponibles en sus redes sociales o en las del Ministerio.
Decenas de imágenes de cámaras de seguridad muestran cómo pequeños pueblos enteros, embalses, puentes y otras infraestructuras eran arrasados completamente cuando el río que los atraviesa crecía de forma súbita, mientras decenas de personas trataban de huir de las inundaciones.
Las autoridades siguen evaluando el origen de la riada, ya que en un primer momento se ha contemplado como posibilidad un desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet, pero también se ha aludido a un terremoto que ha podido causar esta emergencia.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, afirmaba que un terremoto ocurrido a las 8:37, hora local, habría provocado un gran deslizamiento de tierra, bloqueando el curso del río y originando después la inundación.
177 muertos y 823 desaparecidos
El Gobierno de Nepal ha movilizado helicópteros del Ejército y de empresas para tratar de rescatar a los heridos y a las personas atrapadas, para poder trasladarlas a lugares seguros y desplegar todos los recursos necesarios en la zona.
La mayor parte de las víctimas confirmadas hasta ahora se han concentrado en Nepal, donde el último informe de la Policía explicaba que se habían recuperado 157 cadáveres en las zonas afectadas, mientras que las autoridades chinas confirmaban tres muertos en el condado tibetano de Gyirong, según su primer balance.
El Ejército y las fuerzas de seguridad de Nepal rescataron este jueves con vida a 123 personas que se encontraban atrapadas o incomunicadas. Según los últimos datos de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal, un contingente militar trasladó en helicóptero a 95 personas desde Timure hasta Dhunche, la capital del distrito.
Los operativos continúan tratando de evacuar por aire a los extranjeros hacia Katmandú, mientras trabajan de manera paralela en el rescate aéreo de un grupo de 21 turistas indios localizados en Timure y en la extracción de varios operarios que siguen atrapados en la central hidroeléctrica de Haku.
En cuanto a las infraestructuras dañadas, al menos 80 puentes han sido destruidos (35 puentes vehiculares y 45 colgantes peatonales) y la riada ha causado «graves daños» a las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, cuya construcción acababa de concluir y que tenía previsto iniciar pruebas en los próximos días.
Estados Unidos envió este miércoles 500.000 dólares para emergencias y un asesor a modo de respuesta y ayuda inmediata ante la situación en el país asiático. El Ejecutivo estadounidense también ha expresado «sus más sinceras condolencias a las familias y seres queridos de quienes perdieron la vida» y «a todos los afectados por este desastre».