Una mujer cruza a través de la lluvia acumulada en la calle en el barrio de Canyelles-Nou Barris
Qué es el 'medicane', el minihuracán mediterráneo que podrá provocar una alerta en el litoral catalán
Es más pequeño y débil que un huracán atlántico, pero muy peligroso para las costas mediterráneas densamente pobladas
La situación en Cataluña sigue siendo preocupante. Protección Civil enviará este sábado por la tarde un ES-Alert a los móviles del litoral y prelitoral catalán, así como de todas las comarcas de Gerona y Moyanés, ante el riesgo de un «medicane» que podría dejar hasta 200 litros por metro cuadrado en apenas seis horas. La Generalitat restringirá la movilidad desde las 20:00 horas de este sábado hasta las 14:00 del domingo, salvo por servicios esenciales o causas de fuerza mayor, y suspenderá actividades al aire libre ante el episodio de lluvias intensas.
El término 'medicane' que viene del inglés Mediterránean Hurricane, fue acuñado y popularizado en 2005 por el meteorólogo e investigador Kerry Emanuel. Se utiliza para describir un tipo de borrasca con características similares a las de los ciclones tropicales que puede formarse sobre el mar Mediterráneo.
Según el canal meteorológico Snowy, se trata de «un ciclón de características tropicales que se forma sobre el mar Mediterráneo». Una de sus principales características es que posee «un ojo cálido, vientos de más de 80-120 km/h, lluvias torrenciales y marejada». Como indica su nombre, minihuracán mediterráneo, suele ser más pequeño y débil que un huracán atlántico. A pesar de ello, es muy peligroso para las costas y las zonas densamente pobladas.
A diferencia de los huracanes que se forman en el Atlántico, informa la página especializada, los medicanes suelen tener su origen «en borrascas extratropicales» que, al desplazarse sobre las aguas cálidas del Mediterráneo, pueden adquirir progresivamente rasgos propios de los ciclones tropicales. «Este fenómeno se conoce como transición tropical», señala.
Esto sucede por las altas temperaturas registradas en el Mediterráneo a finales del verano, que aportan la energía necesaria para que este fenómeno se empiece a originar. A ello se suma la presencia de una DANA o una borrasca en las capas altas de la atmósfera, que genera inestabilidad. Si las condiciones «de viento en altura permiten que las tormentas se organicen y disminuye la cizalladura del viento», la borrasca puede evolucionar hasta desarrollar «un núcleo cálido e incluso un ojo centra», subraya Snowy en su web.
Aunque su tamaño y duración son menores que los de un huracán, los 'medicanes' pueden llegar a ser muy intensos. De hecho, afirma la página, suele presentar «un diámetro de entre 100 y 300 kilómetros» y mantenerse activos durante uno a tres días, concentrando en poco tiempo vientos de hasta 80-150 km/h, lluvias torrenciales y un importante oleaje.
En Cataluña, el jefe de predicción ha destacado que el fenómeno meteorológico previsto, un sistema convectivo de mesoescala, es «excepcional», y que se podrán acumular más de 40 litros por metro cuadrado en 30 minutos y 90 litros por metro cuadrado en tres horas.