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Algunos hábitos inocentes en WhatsApp pueden ser motivo de delitoPixabay

Los mensajes que nunca deberías escribir por WhatsApp: «Podrías incurrir en un delito»

Reconocer culpas, enviar insultos, amenazar o compartir contenido íntimo puede derivar en delitos e incluso penas de prisión

Antes de que una conversación digital se convierta en una prueba judicial, conviene medir cada palabra. El uso cotidiano de WhatsApp, lejos de ser inofensivo, ha terminado complicando la defensa de muchas personas en procedimientos penales. Así lo advierte una abogada que relata haber tenido «varios casos en el despacho que por culpa del WhatsApp ha sido mucho más difícil su defensa».

Uno de los avisos más claros tiene que ver con las acusaciones. Si alguien escribe imputando un delito o un hecho que, aunque inicialmente no lo parezca, pueda llegar a serlo, el consejo es tajante: «Nunca reconozcas las culpas». A su vez, subraya que hacerlo puede generar «mayores problemas porque no sabes dónde puede llegar esa conversación».

La abogada insiste en que los mensajes escritos tienen consecuencias legales, incluso cuando se envían en un contexto emocional o de discusión. En el ámbito de la pareja, recomienda no enviar «ningún tipo de insulto». Algunas expresiones aparentemente habituales pueden acabar teniendo recorrido penal. Pone como ejemplo el término «putilla», citado literalmente porque «se me ha dado el caso», y advierte de que puede terminar en «un delito leve».

En paralelo, alerta sobre las amenazas. Durante una discusión, puede parecer que ciertas palabras carecen de importancia, pero el profesional es contundente: «No deja de ser un delito de amenazas».

Grupos de empresa y protección de datos

El uso de WhatsApp en el entorno laboral tampoco está exento de riesgos. Si se tiene una empresa, el abogado aconseja no crear «un grupo de WhatsApp grupal con los números de teléfono personales de esos trabajadores sin consentimiento y sin normas establecidas». Una práctica habitual que, sin embargo, puede vulnerar derechos y generar responsabilidades legales.

Contenido sexual, el mayor riesgo penal

El aviso más severo llega al hablar de imágenes y mensajes íntimos. Compartir «fotos o stickers de contenido sexual de una persona», independientemente de que se la conozca o no, puede tener consecuencias muy graves. El letrado advierte de forma clara que se puede incurrir «en un delito castigado con prisión».

En un contexto en el que los mensajes digitales se conservan y pueden ser utilizados como prueba, estas advertencias ponen el foco en una realidad cada vez más presente en los juzgados. El uso irreflexivo de WhatsApp, lejos de quedarse en una conversación privada, puede acabar teniendo efectos legales difíciles de revertir.