Una de las amenazas más peligrosas que emplean los ciberdelincuentes son los kits de explotación
El peligro invisible al navegar: cómo una simple visita a una web puede robarte las contraseñas
La alteración no autorizada del navegador facilita la filtración de credenciales y la saturación de anuncios
Navegar por internet o acceder a una página web comprometida basta para poner en riesgo la seguridad de los dispositivos y la privacidad de los datos. Aunque contar con antivirus o conexiones VPN ofrece una capa de protección, estas herramientas no son escudos infalibles frente a la propia forma de funcionar de la red.
Una visita sin precauciones a un sitio malicioso o con anuncios infectados (malvertising) puede desencadenar ciberataques sin necesidad de que el usuario descargue archivos de forma consciente.
Una de las amenazas más peligrosas que emplean los ciberdelincuentes son los kits de explotación (exploit kits). Estas herramientas analizan el teléfono móvil o el ordenador en busca de vulnerabilidades para distribuir código malicioso de manera automática.
A través de la redirección de tráfico hacia copias idénticas bajo control del atacante o mediante anuncios emergentes (adware), la simple interacción con la página —incluso al intentar pulsar el botón para cerrar una ventana emergente— puede provocarnos la descarga de un troyano o un virus.
Secuestro de navegadores y robo de cookies
El acceso a sitios poco fiables expone también al usuario al secuestro de la configuración del navegador. Mediante esta técnica, los atacantes alteran el buscador predeterminado, inundan la pantalla con publicidad y redirigen la navegación hacia portales peligrosos para recopilar contraseñas, credenciales de inicio de sesión o datos bancarios.
Por otro lado, el secuestro de cookies permite interceptar estos pequeños archivos que guardan información valiosa. A través de malware previo o redes wifi públicas inseguras, un atacante puede obtener el control de las sesiones y acceder a cuentas personales sin necesidad de introducir métodos de verificación.
Para reducir riesgos, los expertos recomiendan limpiar periódicamente los datos de navegación, verificar enlaces y recurrir a navegadores orientados a la privacidad.