Un campo de forraje en Xinzo de Limia, Ourense, Galicia (España)
El 10 % de personas jurídicas cobra el 39 % del total de la PAC en España
El 6,6 % de estas sociedades acapara el 42 % del valor de la producción que se genera en el campo
El complejo contexto geopolítico ha sacudido con fiereza a los agricultores y ganaderos españoles en los últimos años.
La subida desproporcionada de los costes de producción como consecuencia de la guerra de Ucrania zarandeó a los agrarios en el peor momento, ya que el encarecimiento se produjo en un periodo continuado de sequías, con poca liquidez en las explotaciones.
El aumento del valor de la alimentación animal y de las materias primas atropelló a buena parte de un sector muy vulnerable y envejecido en la mayoría de casos. Para cientos de agricultores la única salida fue cerrar su explotación, algo que, sin un relevo generacional garantizado, provocó que la tierra se repartiera cada vez entre menos manos.
Así lo evidencia el Análisis de la edad y el sexo de los perceptores a nivel nacional por comunidades autónomas 2024 realizado por el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA): el 90,09 % de los perceptores de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) son personas físicas, que reciben el 61,19 % del total de pagos, mientras que las personas jurídicas representan solo el 9,91 % del total de perceptores, pero reciben el 38,81 % de los pagos.
Los datos respaldan la denuncia que encabezan las principales organizaciones profesionales agrarias, que condena el aterrizaje de los fondos de inversión en el campo, cuya principal consecuencia es la concentración de la producción.
El Balance Agrario 2024 de COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos) estima que más de 900 fondos poseen ya tierras valoradas en más de 100.000 millones de euros en la península ibérica. Las grandes explotaciones, aquellas que superan las 100 hectáreas, han aumentado casi un 9 % desde 2009 y, pese a representar únicamente el 6,09 % del total, controlan el 58 % de la superficie agraria útil. Según datos del Ministerio de Agricultura, un 6,6 % de sociedades jurídicas acaparan el 42 % del valor de la producción que se genera en el campo español.
Sin relevo generacional en el campo
El informe del FEGA incide en otra de las preocupaciones que más retumban en las explotaciones y que está directamente relacionada con la pérdida de personas físicas en el campo: la falta de un relevo generacional tangible.
Solo el 8,8 % de los titulares destinatarios de las ayudas directas tienen menos de 40 años, protagonizando el 39 % los que tienen más de 65 años.
Las regiones con un porcentaje mayor de jóvenes son Cantabria y Asturias, con un 19,25 % y 14,95 % respectivamente, seguidas por La Rioja, con poco más del 13 %. Las comunidades más envejecidas en este aspecto , con el mayor número de personas de más de 65 años dedicadas a las labores agrícolas son Canarias, con un 47,84 % y la Comunidad Valenciana, con un 47,62 %.
«Estas cifras representan un termómetro de cómo está la situación y todo lo que hay que trabajar», apuntó Luis Cortés, coordinador estatal de Unión de Uniones, tras la publicación de los datos. «Nuestra profesión sigue sin enamorar a los jóvenes y tenemos que conseguirlo porque si no tendremos un problema», añadió.