Maquinaria agrícola esparce cal por una explotación@surenamaquinas

La cal, el gran aliado de los agricultores y que la mayoría de la gente desconoce

Este producto se esparce por los suelos destinados a futuras plantaciones con el fin de corregir el ph de la tierra, lo que facilita una mayor producción con mejor eficiencia

La cal de uso agrícola es un insumo clave para optimizar las condiciones del suelo y aumentar el rendimiento de los cultivos. Gracias a su formulación a base de sustancias como el óxido de calcio y el hidróxido de calcio, se utiliza para neutralizar la acidez del terreno y aportar elementos indispensables para el desarrollo vegetal.

La cal agrícola puede aplicarse de varias formas: con tractores equipados con tolvas esparcidoras, que la distribuyen de manera uniforme; mediante drones de carga que sobrevuelan grandes extensiones de tierra, o incluso a mano, siendo un trabajo duro, pero que tiene grandes recompensas.

La razón principal para aplicar cal al suelo es corregir el ph. Muchos suelos agrícolas se vuelven ácidos con el tiempo debido a las lluvias, el uso de fertilizantes y al desgaste natural. Esta acidez puede reducir la disponibilidad de nutrientes y afectar negativamente el crecimiento de las plantas. La cal neutraliza esa acidez, creando un ambiente ideal para el desarrollo de los cultivos.

Además de acondicionar el suelo, estimula la vida microbiana y permite que los fertilizantes actúen con mayor eficacia en terrenos excesivamente ácidos. En estos suelos, aun aplicando fertilización, el desarrollo de las plantas suele ser deficiente. Por ello, el encalado no debe verse como un gasto innecesario, sino como un pilar clave para obtener cultivos más saludables, productivos y con mayor sostenibilidad a futuro.

Según la Asociación Nacional de Fabricantes de Cal (Anfacal), los dos principales tipos de cal utilizados en la agricultura son el hidróxido de calcio y el óxido de calcio. «El hidróxido de calcio, también conocido como cal hidratada, se produce mediante la hidratación del óxido de calcio». La ventaja de este tipo de cal reside en que es muy soluble en agua, por lo que su aplicación es relativamente más sencilla de llevar a cabo.

Por otro lado, el óxido de calcio, o cal viva, se obtiene mediante la calcinación de la piedra caliza. Los profesionales del sector advierten de que este tipo de cal «aunque es más reactiva que el hidróxido de calcio, requiere un manejo cuidadoso debido a su naturaleza cáustica». Por lo tanto, a la hora de aplicar cal sobre las tierras destinadas a la producción agrícola, hay varias opciones disponibles que se deben utilizar en función de las características del terreno y del objetivo de la explotación.