Ganadería de vacuno de leche en EspañaEuropa Press

Tensión entre los ganaderos por la negociación del precio de la leche: «El desayuno vendrá en polvo»

Los agrarios señalan prácticas abusivas de la industria para imponer su posición sobre los productores

Las discusiones para cerrar los contratos entre los productores y la industria láctea aumentan a medida que se acumulan los costes para el primer eslabón de la cadena.

Los ganaderos, que advierten desde hace meses de la falta de márgenes de beneficio para ejercer su actividad, denuncian abusos de la industria en un contexto de alzas por el conflicto bélico en Oriente Medio.

«Un puñado de compradores de leche concentra cada vez más poder sobre la rentabilidad y la supervivencia del sector ganadero español. El 47% de las explotaciones han echado el cierre en la última década. Así no podemos seguir. Se van a cargar nuestro tejido productivo», señala Charo Arredondo, responsable sector lácteo de COAG, que insta a la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) a que persiga de oficio unas prácticas que irían en contra de la Ley de la Cadena Alimentaria: «Es irresponsable e inasumible».

COAG alude a la subida del gasóleo agrícola, de casi un 42 % entre el 23 de febrero y el 16 de marzo según cifras del Ministerio de Agricultura, y al impacto que esto producirá próximamente en el coste de los piensos y otros suministros esenciales para los ganaderos: «Si la industria láctea gana la batalla, el desayuno de los españoles vendrá en polvo desde Nueva Zelanda».

La organización califica como inasumible para las explotaciones lácteas una bajada de los precios de compra como la que pretende la industria: «Asistimos con indignación a una continua presión sobre los ganaderos con ofertas de contratos y precios completamente alejados de la coyuntura de mercado y de la realidad de costes de producción de las explotaciones en los distintos territorios».

Los ganaderos sostienen que la industria láctea trata de imponer sus condiciones de manera abusiva en las negociaciones para los contratos que marcarán las entregas de leche de los próximos meses. «Con bajadas de precios que no responden a la situación de oferta y demanda, sin posibilidad de negociar los contratos, sino con imposiciones, con presentación de ofertas –cuando se hace– fuera de plazos o de manera no acorde a la ley y con un trato especialmente abusivo hacia explotaciones de menor dimensión (en la mayoría de ocasiones dirigidas por mujeres)», condena COAG.

Según los agrarios, la industria aprovecha el carácter perecedero de la leche para imponer su posición sobre los productores: «Hay que señalar que mientras han desparecido el 47% de las explotaciones lácteas en nuestros territorios en diez años, los compradores de leche cruda sólo se han reducido un 12 %. Un número reducido de empresas decide quién continúa y quién no en nuestro sector y cada vez tienen más control sobre nuestra rentabilidad y nuestro futuro», ha aseverado Arredondo.