Un agricultor en una explotación de arroz en España
Los agricultores denuncian a dos grandes superficies por vender arroz a pérdidas para hundir los precios
Si ambas cadenas no corrigen esta supuesta ilegalidad se plantean posibles acciones reivindicativas a las puertas de sus establecimientos
Los arroceros de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), que describen una situación crítica con mermas históricas de cosecha, costes disparados y rentabilidad ruinosa, alertan de una estrategia de dumping ejercida por dos grandes cadenas de supermercados para tensionar los precios en origen en las producciones españolas.
Los agrarios han presentado sendas denuncias ante la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en las que acusa a Lidl y Carrefour de una supuesta venta a pérdidas en sus paquetes de arroz redondo.
Según apunta la delegación de Asaja en la Comunidad Valenciana, el precio de venta al público en estas superficies es de 1,09 euros por kilo –coincide exactamente en ambas firmas comercializadoras–, valor que a su juicio no permite cubrir los costes de producción del arrocero y del resto de operadores que intervienen a lo largo de la cadena de valor.
La organización profesional agraria indica que el coste medio de producción del arroz en la Comunidad Valenciana ha aumentado más del 50 % en los últimos años, hasta los 0,60 euros por kilo en el caso de las variedades tradicionales (Bomba, Albufera y J-Sendra). Uno de los principales motivos de este incremente es la falta de soluciones contra el hongo de la Piricularia y el consecuente descenso de la producción, del 50 al 80 % en el caso de los arrozales más afectados. Además, el arroz cosechado suma nuevos gastos durante el transporte a las plantas de procesamiento (molinos arroceros), secado, limpieza, descascarillado, blanqueado, selección, envasado y distribución que, en total, pueden elevar los costes de producción por encima de los 1,2 euros el kilo.
«Así se hunde un sector tan importante como el arrocero y se pone en peligro la preservación medioambiental de los parques naturales de La Albufera y el Marjal de Pego-Oliva que dependen del cultivo del arroz», advierte Cristóbal Aguado, presidente de Ava-Asaja, que ahonda en que los arroces redondos ofertados por Carrefour y Lidl aprovechan la trampa del etiquetado en el producto y no indican origen. Las compañías arroceras exprimen el reglamento que permite eludir el origen del arroz en sus envases. El arroz blanco requiere un proceso de transformación antes de ponerse a la venta; sin embargo, solo ha de mostrar el lugar en el que ha sido envasado, por lo que únicamente las empresas que sí emplean producto nacional lo reflejan, mientras que el resto etiqueta España como territorio de envasado y omite la procedencia del cereal.
Lidl únicamente expone un envasador valenciano, por lo que puede tratarse en ambos casos de arroces importados de países terceros con condiciones más laxas en materia fitosanitaria, laboral y medioambiental. Los agricultores señalan que si ambas cadenas no corrigen esta supuesta ilegalidad se plantean posibles acciones reivindicativas a las puertas de sus establecimientos.