(Detalle de un panal de abejas
22.138 kilos de miel: Argentina celebra su primera exportación a la UE sin aranceles
La entrada en vigor plena -ya no provisional- dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo, que tendrá lugar una vez se haya emitido el dictamen del TJUE
Pablo Quirno, canciller de la República Argentina, ha compartido el primer cargamento de productos agrícolas enviados a la Unión Europea (UE) sin aranceles tras la aplicación provisional del tratado de libre comercio con Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) .
22.138 kilos de miel natural han partido de Argentina con destino al mercado europeo para iniciar la nueva etapa que entró en vigor el 1 de mayo. «Recibimos la excelente e histórica noticia de que hoy se emitió el primer certificado que viabiliza el uso de cuotas otorgadas por la UE al Mercosur. Nuestra primera certificación es una exportación de miel desde Concordia, Entre Ríos, hacia Europa», celebró Quirno en su cuenta de X.
La miel, procedente de la ciudad de Concordia (provincia de Entre Ríos) ha sido importada por una firma de Alemania y llegará a Europa por vía marítima,
«Lo que hasta el 30 de abril ingresaba con un arancel de 17,3 %, partió hacia el mercado europeo con un arancel del 0 %», señaló Quirno, que recalcó que el acuerdo entre la UE y el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay es «una realidad» y «está en marcha».
El trato que entró en vigencia provisional el 1 de mayo otorgó 21 cuotas para diferentes productos agroindustriales del Mercosur hacia la UE.
Entre estas cuotas destacan las de carne bovina fresca y congelada; carne aviar y porcina, ajo, miel, arroz, azúcar, maíz, sorgo, etanol y productos lácteos. La miel es uno de los productos considerados como sensibles por la UE dentro del acuerdo, por lo que en teoría se activarán cláusulas de salvaguardia en caso de que estas importaciones aumenten un 5 % en el plazo de tres años y los precios en origen europeos caigan al mismo ritmo.
Después de más de 25 años de negociaciones, la UE y el bloque sudamericano aceleraron sus conversaciones para cerrar el acuerdo con el que se crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con unas 700 millones de personas integradas. Este pacto ha sido rechazado desde las producciones agrícolas europeas, que advierten del riesgo para sus explotaciones que supondrá eliminación de obstáculos de entrada a productos agroalimentarios elaborados bajo unos estándares de costes laborales y aplicación de fitosanitarios diferentes.
Este desencuentro provocó que el Parlamento Europeo solicitara un dictamen al Tribunal de Justicia de la UE para conocer si la fórmula empleada por la Comisión era legal, lo que desencadenó en una paralización de la votación en la Eurocámara; sin embargo, la Comisión no ha esperado a conocer la decisión de la Justicia y ha optado por la aplicación provisional.
La entrada en vigor plena -ya no provisional- dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo, que tendrá lugar una vez se haya emitido el dictamen del TJUE sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios, lo que puede dilatarse de 18 a 24 meses a contar desde enero de 2026.