Destrucción de nido de avispas velutinasYou Tube | @Desbroponte

El grave riesgo al desbrozar en el campo: «Todos los años muere gente y la Administración no hace nada»

Los trabajadores se ven obligados a actuar con sus propios medios sobre una plaga que amenaza seriamente su integridad física

Las labores propias de las actividades agrarias, aquellas que habitualmente se relacionan con la tranquilidad y una vida idealizada en el campo, también esconden trampas mortales.

Así lo advierte en su canal de You Tube @DesbroPonte, un experto en desbroces y maquinaria forestal con más de 34.000 suscriptores que descubre en lo que para muchos podría parecer un simple agujero en la tierra un grave riesgo para la salud.

«Esto que veis aquí parece una tontería, pero para los que nos dedicamos a desbrozar sabemos que todos los años muere gente por esto», señala el creador de contenido dedicado profesionalmente al desbroce de fincas, parcelas y terrenos rústicos. Se trata de un nido de avispas velutinas, una plaga que –además de erosionar la producción de los apicultores– se ha convertido en uno de los mayores temores de trabajadores como DesbroPonte.

«La Administración no hace nada y cada día hay más», critica indignado en plena operación de desmantelamiento del nido el experto en desbroces. DesbroPonte puntualiza que, al toparse con un nido de velutinas durante una jornada de trabajo, se enfrenta a un dilema: abandonar la tarea, lo que significa dejar el trabajo a medias y sin cobrar, o arriesgar su integridad física para cumplir con el trato. «Este es un riesgo que no está pagado», indica, para luego precisar que repercutirá el coste al cliente.

El protagonista del vídeo lamenta si incurre en intrusismo profesional al deshacerse él mismo de las velutinas para poder cumplir con el trabajo para el que ha sido contratado; sin embargo, destaca que es una cuestión de supervivencia: «No hay derecho a que nadie haga nada y tengamos nosotros que jugarnos la vida desbrozando».

DesbroPonte muestra cómo se acerca al nido con un espray específico para velutinas, creando lo que denomina una «cámara de gas» directamente sobre el agujero. El peligro es real: en ocasiones, las altas temperaturas del verano llevan a los trabajadores a prescindir del equipo de protección completo, utilizando solo la chaqueta y exponiéndose a picaduras en las piernas, un error que el propio autor del vídeo reconoce como una imprudencia necesaria para poder seguir trabajando.

El mejor momento del día para realizar estas tareas al amanecer o al anochecer, cuando la actividad de los insectos es menor y todos están dentro del nido, pero la realidad del trabajo diario obliga a actuar en el momento del hallazgo. La eficacia del remedio es rápida, aunque la sensación de vulnerabilidad persiste.

La denuncia ante una plaga que no da tregua y una burocracia que no responde se acentúa en este vídeo, en el que el trabajador del campo se ve obligado a elegir entre su seguridad y su bolsillo. Mientras tanto, el nido bajo tierra sigue siendo, para muchos, un peligro invisible que se cobra vidas cada año ante la pasividad institucional.