Cazadores en Galicia
Los cazadores exigen a los candidatos que se posicionen sin complejos: «Hemos sido excluidos durante años»
La RFEC iniciará una ronda de reuniones con los partidos políticos para presentarles un decálogo de 10 medidas, solicitar su firma y conocer cuáles incorporarán a sus programas
Sin medias tintas: sí o no. Sin peros y con disposición a alcanzar soluciones a las cuestiones planteadas desde la Real Federación Española de Caza (RFEC), que pide sitio de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre con un decálogo de diez medidas para que los partidos las incorporen a sus programas.
«Somos unos convencidos de que la caza es conservación y gestión. No hay ningún punto de los que pedimos que ni la más extrema ideología pueda excusarse para no suscribirlo. Hablamos de salud pública o accidentes de tráfico. ¿Quién puede oponerse? Puede matizarse, pero estamos ofreciendo soluciones y herramientas», apunta en respuesta a El Debate Josep Escandell, presidente de la RFEC.
El dirigente de la RFEC, acompañado por los presidentes autonómicos de Extremadura, José María Gallardo; Andalucía, José María Mancheño; Comunidad de Madrid, Antonio García; así como por el secretario general de la Federación, Tomás Manzano, ha destacado que «el escenario político es ideal para que los candidatos se posicionen sin complejos».
«Estos compromisos no tienen ideología. Los cazadores tenemos que ser apartidistas e independientes, pero no apolíticos. Hay que implicar a la caza en la política, así somos mucho más fuertes porque lo que no está en la política no existe», recalca Gallardo.
Presentación de 'La caza vota' en la Real Federación Española de Caza
El reconocimiento de los cazadores y de la caza como claves tanto en la recuperación de los hábitats como en la aplicación de las estrategias de desarrollo rural, así como la búsqueda de una alternativa real y útil al plomo para las armas actuales, destacan como las grandes demandas de la RFEC.
El decálogo recoge reivindicaciones como la protección de la caza sostenible y las modalidades tradicionales, la conservación de la biodiversidad, la gestión de la fauna silvestre, la sanidad animal, la seguridad jurídica, la simplificación administrativa y la lucha contra el furtivismo, además de reclamar decisiones basadas en criterios científicos y una actualización del Reglamento de Armas.
«No estamos pidiendo privilegios, sino algo tan básico como seguridad jurídica. Los cazadores necesitamos normas claras, estables y proporcionadas, que eviten restricciones injustificadas y permitan desarrollar una actividad plenamente legal con todas las garantías», aseveró Manzano.
El presidente de la Federación Andaluza, José María Mancheño, incidió que la campaña 'La caza vota' no consiste en hacer política de partido: «Pero sí vamos a hablar de la caza e introducirla en el debate político. Estoy convencido a que las tres principales formaciones, PP, PSOE y Vox, la apoyarán, si no sería una decepción enorme. La caza es muy transversal y hay cazadores de todos los partidos. No vamos a hacer política, pero veremos quién está dispuesto a trabajar por la caza y quién no», recalca.
La RFEC iniciará una ronda de reuniones con los partidos políticos para presentarles el decálogo, solicitar su firma y conocer qué medidas incorporarán a sus programas electorales. La entidad señala que hará públicos los resultados de estos encuentros y los compromisos asumidos por cada formación.
Escandell insiste en el papel de los cazadores y de la RFEC, con más de 300.000 federados en todo el territorio, y de la población rural en la concreción de las políticas que les afectan: «Venimos de una etapa en la que hemos sido excluidos por representar la palabra caza y pedimos que se nos consulte. Hay poca población en los entornos rurales, pero somos responsables de la gestión de más de 80 % de todo el territorio nacional (...) No venimos solo a pedir que se defienda la caza. Venimos a proponer cómo debe integrarse la actividad cinegética en las políticas de conservación, desarrollo rural y gestión del territorio».
El presidente de la RFEC rechazó adhesiones genéricas ni declaraciones de buenas intenciones y apuntó a la necesidad de «compromisos políticos concretos que puedan desarrollarse, cumplirse y evaluarse».