Estaciones de telemetría láser Izaña-1 e Izaña-2 de la ESA, en Tenerife
Ciencia
Un láser situado en Canarias tendría la clave para evitar futuras colisiones de basura espacial
La precisión de la tecnología láser permite obtener datos de alta precisión para la determinación precisa de la órbita, lo cual es crucial para sistemas anticolisiones eficaces y la gestión sostenible del tráfico espacial
según un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA), se estima que entre 50 y 100 millones de toneladas de basura espacial caen a la Tierra cada año, con un promedio de tres objetos de tamaño considerable cada día. De igual manera, actualmente hay unos 8.000 satélites en órbita –la mitad de ellos desconectados–, ocupando un espacio en las inmediaciones de nuestro planeta. Por ello, es vital la puesta en marcha de programas e iniciativas que puedan retirar en el futuro estos residuos. Más teniendo en cuenta que nos encontramos en años clave para la vuelta del ser humano a la Luna o la llegada a Marte.
En este contexto tenemos que desplazarnos a la isla de Tenerife, donde se encuentra una de las iniciativas más prometedores en lo que a gestión de basura espacial se refiere. En la isla española se encuentran las estaciones de telemetría láser Izaña-1 e Izaña-2 de la ESA. Juntas, conforman un banco de pruebas de tecnología óptica de la Agencia Espacial Europea que lleva la monitorización de desechos espaciales y satélites a un nuevo nivel.
Los desechos espaciales representan una amenaza para los satélites y se están convirtiendo rápidamente en una preocupación diaria para sus operadores. El Programa de Seguridad Espacial, parte de las Operaciones de la ESA y gestionado desde el ESOC (Alemania), contribuye al desarrollo de nuevas tecnologías para detectar y rastrear desechos, así como para prevenir colisiones en órbita de formas innovadoras.
Uno de estos esfuerzos se lleva a cabo en la estación de Izaña, en Tenerife. Allí, la agencia espacial y empresas asociadas están probando cómo proporcionar datos orbitales precisos bajo demanda mediante tecnologías láser. La estación Izaña-2 fue finalizada recientemente por la empresa alemana DiGOS y ya está en funcionamiento.
Para realizar la medición láser de basura espacial, Izaña-2 funciona como transmisor láser, emitiendo pulsos láser de alta potencia hacia objetos en el espacio. Por su parte, Izaña-1 actúa entonces como receptor de los pocos fotones reflejados. La precisión de la tecnología láser permite obtener datos de alta precisión para la determinación precisa de la órbita, lo cual es crucial para sistemas anticolisiones eficaces y la gestión sostenible del tráfico espacial.
Con el proyecto OMLET (Orbital Maintenance via Laser momEntum Transfer), se combinan distintas líneas de desarrollo y posibilidades de automatización para ayudar a la industria europea a preparar el mercado dos servicios innovadores. En primer lugar, la provisión de efemérides bajo demanda y, posteriormente, servicios de prevención de colisiones basados en láser para usuarios finales, como operadores de satélites.
En resumidas cuentas, el objetivo futuro es evitar colisiones mediante transferencia de momento láser, donde, en lugar del satélite operativo, se desplazará el fragmento de desecho. Esto implica alterar ligeramente la órbita de un fragmento de desecho espacial aplicando una pequeña fuerza al objeto mediante iluminación láser.