Touren Pope, de once años, colabora en la excavación junto a JP Cavigelli, especialista en colecciones del Museo Geológico Tate del Casper College de Wyoming
Ciencia
Un niño de 11 años descubre un hallazgo histórico mientras paseaba con sus abuelos: «Nos dejó atónitos»
En Wyoming (EE.UU.) tuvo lugar uno de los hallazgos fósiles más llamativos de los últimos años. No solo por la especie descubierta, sino por quién fue el joven investigador que localizó los restos
Actualmente, se estima que más del 90 % de todas las especies que han existido en nuestro planeta no se han fosilizado (o siguen sin descubrirse). Tal como señalan varios estudios, a día de hoy solamente se conocen unas 300.000 especies fósiles, lo que representa una fracción diminuta de la vida pasada. Por ejemplo, en el caso específico de los dinosaurios, se cree que cerca del 75 % de sus géneros aún no se han encontrado.
En este contexto, tenemos que situarnos en el suroeste de Wyoming (EE.UU.), lugar en el que tuvo lugar uno de los hallazgos fósiles más llamativos de los últimos años. No solo por la especie descubierta, sino por quién fue el joven investigador que localizó los restos.
En julio del año pasado Touren Pope, un niño de 11 años, se encontraba buscando piedras junto a sus abuelos Patti y Tom Patterson cuando algo inusual les llamó la atención. Los tres exploraban los terrenos públicos supervisados por la Oficina de Campo de Rock Springs de Wyoming cuando el pequeño avistó lo que posteriormente se identificaría como una tortuga fosilizada de casi 48 millones de años.
«Algo empezó a hacer cosas raras», señaló a People el pequeño, quien incluso le dio su nombre al fósil encontrado.
Touren Pope, de 11 años, posa para una foto con el caparazón de tortuga fosilizado que descubrió
Acto seguido, los abuelos le hicieron una fotografía junto a su descubrimiento, enviándosela a la madre de Touren, Tessa Patterson. La reacción de esta no dejó lugar a la duda: «Nos dejó atónitos». Por ello, el material fue enviado a un paleontólogo de la Oficina de Campo de Rock Springs (RSFO).
En aquella lejana época, la Gran Cuenca del Río Green, en el suroeste de Wyoming, tenía un aspecto muy diferente al actual. La cuenca tenía un clima mucho más cálido, prácticamente tropical, dominado por una extensa llanura aluvial llena de ríos y arroyos. La zona albergaba una abundante vida vegetal y animal, incluyendo diversos mamíferos, peces, cocodrilos y tortugas.
Touren Pope, de 11 años, colabora en la excavación del fósil
En lo que respecta a los restos encontrados recientemente, la tortuga pertenecía a la variedad de caparazón blando, perteneciente a la familia de los trioníquidos. Tras su muerte, sus restos fueron enterrados y finalmente fosilizados mediante diversos procesos naturales. Durante millones de años, la tortuga fosilizada permaneció enterrada hasta que recientemente salió a la superficie debido a la erosión y la meteorización naturales.
Posteriormente, Touren y sus abuelos recibieron la ayuda de expertos del Museo Geológico Tate del Casper College de Casper, Wyoming, quienes se ofrecieron para ayudar con la recolección de este ejemplar único. En septiembre de 2025, los expertos regresaron al yacimiento junto con Touren y sus abuelos para excavar completamente el fósil. La excavación reveló que solo se conservaba el caparazón de la tortuga; sin embargo, estaba casi completo y en un estado de conservación excepcional.
Interior de la concha desde su traslado al museo y su preparación
Después de la labores de los paleontólogos, el caparazón fosilizado de tortuga ha sido trasladado al Museo Geológico Tate, donde se están realizando los trabajos de preparación. Asimismo, un voluntario del museo ha estado limpiando y estabilizando cuidadosamente el espécimen, revelando detalles adicionales no visibles en el campo.
En líneas generales, el descubrimiento de Touren no solo ayudó a preservar una pieza importante de la historia paleontológica de Wyoming, sino que también destacó el papel del público en la protección y la divulgación responsable de los recursos científicos encontrados en tierras públicas. Touren también recibió permiso para nombrar el fósil. De ahora en adelante, se le conocerá para siempre como «Pequeño Timmy», la tortuga.