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Nave espacial Orión cerca de la superficie de la LunaGetty Images / Dima_zel

Ciencia

El secreto de Artemis II: cómo hablarán los astronautas con la Tierra desde la cara oculta de la Luna

Desde conversaciones en tiempo real con los controladores de misión hasta los datos que impulsan decisiones e investigaciones cruciales, la Red del Espacio Profundo mantendrá a los astronautas conectados con los directores de misión

En algo más de una semana –si nada lo impide–, la NASA realizará el primer viaje tripulado a la Luna en más de 50 años. Tenemos que retroceder a finales de 1972 para encontrar la última presencia de la raza humana en el satélite. Ahora, medio siglo después, la agencia estadounidense se encuentra a escasos días de realizar la mayor proeza espacial del siglo XXI, transportando a cuatro astronautas alrededor de la Luna.

A partir del próximo 1 de abril, la misión Artemis II utilizará sistemas avanzados de comunicación de la nave Orión para transmitir datos de telemetría, voz y video en tiempo real entre los cuatro astronautas y el control de misión de la NASA en tierra, probando sistemas de navegación y soporte vital en el espacio profundo.

Para lograrlo, la misión dependerá de la Red del Espacio Profundo (Deep Space Network en inglés). Estas redes, supervisadas por la oficina del Programa SCaN (Comunicaciones y Navegación Espacial), utilizan infraestructura global y satélites de retransmisión para garantizar comunicaciones y seguimiento ininterrumpidos durante el lanzamiento de la nave Orión, su órbita alrededor de la Tierra, su viaje a la Luna y su regreso al planeta.

«Las comunicaciones espaciales robustas no son opcionales; son el vínculo esencial que une a la tripulación y al equipo de exploración en la Tierra para garantizar la seguridad y el éxito de la misión, como aprendí de primera mano viviendo y trabajando a bordo de la Estación Espacial Internacional», señaló Ken Bowersox, administrador asociado de la Dirección de Misiones de Operaciones Espaciales de la NASA.

Datos en tiempo real durante el lanzamiento de Artemis I en 2022NASA/JPL-Caltech/Ryan Lannom

Para ser más exactos, esta oficina –que contará con la colaboración del Complejo de Comunicaciones de Espacio Profundo de Madrid– se encargará de funciones clave de la misión. Desde conversaciones en tiempo real con los controladores de misión hasta los datos que impulsan decisiones e investigaciones cruciales —e incluso las llamadas a casa—, estas comunicaciones espaciales mantendrán a los astronautas conectados con los directores de misión, los expertos técnicos y sus seres queridos.

Mediante estaciones terrestres en todo el mundo y una flota de satélites de retransmisión, la Red del Espacio Cercano proporcionará servicios de comunicación y navegación durante las distintas fases de la misión Artemis II. Una vez que la nave Orión se coloque en la órbita lunar, el soporte principal de comunicaciones pasará a la Red del Espacio Profundo. La red internacional de antenas de radio gigantes, ubicadas en California, España y Australia, proporcionará una conexión casi continua con Orión y su tripulación.

«Las comunicaciones fiables son vitales para los vuelos espaciales tripulados», declaró Kevin Coggins, administrador adjunto del Programa SCaN en la sede de la NASA.

Además de la compatibilidad con redes de radio tradicionales, la nave espacial albergará el Sistema de Comunicaciones Ópticas Orion Artemis II, una terminal de comunicaciones láser que transmitirá datos científicos y de la tripulación mediante enlaces láser.

De igual manera, la carga útil del Sistema de Comunicaciones Ópticas será solo una parte de la misión más amplia de la NASA para mejorar las comunicaciones lunares y en el espacio profundo. De hecho, la nave experimentará un apagón de comunicaciones programado que durará aproximadamente 41 minutos. El apagón ocurrirá cuando la nave espacial pase por detrás de la Luna, bloqueando las señales de radiofrecuencia hacia y desde la Tierra.

Apagones similares ocurrieron durante las misiones de la era Apolo y se esperan cuando se utiliza una infraestructura de red terrestre. Cuando la nave vuelva a emerger de detrás de la Luna, la Red del Espacio Profundo recuperará rápidamente la señal de la nave y, finalmente, restablecerá las comunicaciones con el centro de control de la misión.