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Profundidades del océano

Profundidades del océanoFreepik

Ciencia

Los motivos por los que la exploración del espacio es mucho menos extrema que el estudio de los océanos

Aunque ambos entornos son extremadamente hostiles, el océano presenta obstáculos únicos, lo que hace que sea muy complicado explorarlo al 100 %

Con el transcurso de la misión Artemis II –lanzada en la tarde del 1 de abril (hora de Florida)–, varios usuarios de las distintas redes sociales han lanzado una pregunta: ¿por qué es más prioritaria la exploración espacial cuando gran parte de nuestros océanos siguen siendo desconocidos?

La realidad es que, a día de hoy, la exploración científica se ha centrado en analizar y descubrir lo que existe a millones de kilómetros de nuestro planeta, olvidando lo que ocurre bajo nuestros pies. De hecho, solo el 25 % de los océanos de la Tierra han sido analizados y cartografiados, siendo en su mayoría una absoluta incógnita.

En resumidas cuentas, la exploración del espacio se percibe como menos desafiante debido a factores físicos, tecnológicos y de visibilidad. Aunque ambos entornos son extremadamente hostiles, el océano presenta obstáculos únicos, lo que hace que sea muy complicado explorarlo al 100 %.

En primer lugar, mientras que en el espacio la diferencia de presión entre el interior y el exterior de una nave, mientras que el océano es un entorno de alta presión que aumenta rápidamente con la profundidad. Esto requiere una ingeniería estructural inmensamente superior para evitar la implosión.

De igual manera, mientras que los telescopios pueden observar galaxias a miles de millones de años luz de distancia, el agua de mar bloquea la luz y las ondas electromagnéticas tras pocos metros, lo que obliga a usar tecnología sonar o de luz artificial de muy corto alcance.

Planeta Tierra fotografiado por los astronautas de Artemis II

Planeta Tierra fotografiado por los astronautas de Artemis IINASA

Por su parte, el espacio es un entorno vacío exceptuando por distintos asteroides, lo que facilita el movimiento y la flotabilidad en microgravedad. El océano es un lugar denso y lleno de agua que requiere energía constante para moverse, además de lidiar con corrientes oceánicas.

Finalmente, el entorno marino es altamente corrosivo por el agua salada, lo que deteriora el equipo técnico mucho más rápido que el entorno seco y pasivo del espacio.

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