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Sede del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)EP

Ciencia

Las redes estallan por el hundimiento del CNIO: «Es una quiebra profunda de la confianza pública»

La huida de dos asociaciones del Patronato, unido al despido de varios de los trabajadores, han provocado el hartazgo de la plantilla y de gran parte de la sociedad española

una presunta trama de corrupción, supuestos casos de acoso laboral y sexual, enchufes, gestión ineficaz, desentendimiento por parte del ministerio, huida de asociaciones e inversiones y, al final del todo, la desesperación de los trabajadores. Lo sucedido en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) amenaza con ser una de las tramas más polémicas que se recuerdan en la ciencia española en toda su historia.

Las destituciones de la directora científica, María Blasco, y su gerente, Juan Arroyo, en enero de 2025 parecían indicar un cambio de rumbo en la gestión de la institución. Sin embargo, casi un año y medio después, el centro continúa en en medio de una inestabilidad inaudita. Todo esto mientras la Fiscalía Anticorrupción investiga una supuesta trama de corrupción que habría robado al menos 25 millones de euros de la investigación contra el cáncer.

Al reciente escándalo –que parece que no será el último– relacionado con los despidos de los trabajadores de informática y esterilización se sumaba la huida de dos organizaciones del Patronato del CNIO. En las últimas horas se confirmaba que la Fundación Cris Contra el Cáncer y la Fundación BBVA abandonaban el organismo, el cuál ya no cuenta con entidades privadas. Estas marchas se suman a la de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que abandonó el Patronato el 9 de marzo.

En el caso de Cris Contra el Cáncer, esta decisión fue transmitida el pasado 10 de abril, mismo día en el que el organismo anunciaba a Cristina Navarro Enterría como nueva gerente. De esta manera, el CNIO se encuentra en una situación nunca antes vista desde su fundación en el año 1998.

El hartazgo de todo un país

Toda esta cascada de polémicas no han pasado inadvertidas. Por un lado, los investigadores han detallado en numerosas ocasiones el clima de tensión que se respira en su día a día. A todo esto hay que sumar la reacción de la sociedad española, harta de las polémicas que rodean y arrinconan cada vez más a la que fuera una de las instituciones mejor valoradas de nuestro país.

Tal como detallaba Esteban Fernández Hinojosa, Académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, lo que está sucediendo en el CNIO, lejos de tratarse de una simple irregularidad, es una «una quiebra profunda de la confianza pública» en una institución clave en la lucha contra el cáncer, donde la sociedad deposita recursos y expectativas vitales.

El propio médico va más allá y califica lo ocurrido como una auténtica «traición institucional», al instrumentalizar una misión de alto valor moral para fines ajenos. Y es que a final de cuentas este caso no solo compromete el funcionamiento del centro, sino que erosiona la credibilidad de la ciencia, en un contexto donde «la exigencia de integridad no admite excepciones».

Las palabras de Fernández Hinojosa no son las únicas. A lo largo de las distintas redes sociales cientos de usuarios han mostrado el hartazgo hacia la «estafa piramidal» en la que se ha convertido la institución.

Otra de las grandes señaladas es la ministra de Ciencia, Diana Morant, a la que los usuarios han criticado su ausencia y su mayor disposición a hacer oposición en la Comunidad Valenciana.

«¿Hay algo en España que no esté en crisis?»; «Cuando la seriedad y la honestidad se pierden…»; «La ciencia en este país no sirve sino para enchufar a conocidos», son algunos de los mensajes que se pueden leer en las distintas redes sociales sobre el caso del CNIO.