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Mapa del mundo en 3DGetty Images / Frank Ramspott

Ciencia

Qué es el Punto Nemo y por qué es el lugar más inaccesible del planeta

Este lugar fue descubierto en 1992 por el ingeniero croata Hrvoje Lukatela y se encuentra a unos 2.700 kilómetros de la costa más cercana

Apesar de que nuestro planeta cuenta con casi 1.400 millones de kilómetros cúbicos de agua –un 70 % del total de su superficie–, la gran mayoría continúa sin ser explorado. Para hacernos una idea, menos del 30 % se ha cartografiado hasta la fecha, siendo el proyecto Seabed 2030 el gran responsable de que poco a poco conozcamos más de nuestros océanos.

En este contexto, de toda la masa de agua que contiene la Tierra, existe un punto en concreto que ha llamado la atención de los científicos. Situado en el océano Pacífico Sur –concretamente en las coordenadas 49°01′38″S 123°26′04″O–, el «polo de inaccesibilidad del Pacífico» –o Punto Nemo–, es una zona totalmente inhóspita y alejada de toda civilización.

Según los distintos datos topográficos conseguidos por los expertos, ahora sabemos que se trata de una región en la que la profundidad del océano alcanza los 4.000 metros y en la que la vida marina es prácticamente inexistente debido a la escasez de nutrientes.

El punto fue descubierto en 1992 por el ingeniero croata Hrvoje Lukatela –y nombrado en homenaje al personaje Capitán Nemo de la novela Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne– y se encuentra a unos 2.700 kilómetros de la costa más cercana. De hecho, los puntos terrestres más cercanos son la isla Ducie –islas Pitcairn–, Motu Nui –cerca de la isla de Pascua– y la isla Maher –Antártida–.

Curiosamente, es tal la distancia a la que se encuentra el Punto Nemo de cualquier rastro de civilización que incluso los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) se encuentran mucho más cerca, dado que la distancia de la estación con nuestro planeta es de algo más de 400 kilómetros.

¿Para qué se utiliza el Punto Nemo?

Desde hace medio siglos agencias espaciales como la NASA o Roscosmos llevan años utilizando esta zona como un área de desorbitación de satélites y estaciones espaciales, dada la poca incidencia que hay el hábitat. En este cementerio de naves han caído cientos de objetos como la estación espacial rusa Mir, y se planea que la Estación Espacial Internacional termine en ese lugar en pocos años.

Lógicamente, su aislamiento y su utilización espacial han provocado que el ser humano no tenga intención de aventurarse a este lugar. Sus fuertes corrientes lo convierten en una localización extremadamente peligrosa. Por ello, un hipotético rescate desde Chile o Nueva Zelanda podría demorarse hasta varios días dada su lejanía.

Más allá de la gran distancia que existe entre la civilización y este remoto lugar, la comunidad científica sigue muy de cerca cada señal procedente de allí. Sin ir más lejos la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) detectó en 1997 unas extrañas ondas de sonido de baja frecuencia. Aquellos sonidos, repetidos en varias ocasiones, tuvieron su origen en la región del Punto Nemo.