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Herugavialis cairensisWikicommons/Karim Zanaty

Descubren una nueva especie de cocodrilo en Egipto entre las rocas empleadas para construir la Gran Esfinge

El ejemplar de Herugavialis cairensis fue confundido con otra especie de cocodrilos por la falta de su característico hocico

Una nueva especie de cocodrilo extinto en Egipto ha sido descubierta por expertos del Museo Sueco de Historia Natura. Los restos fósiles han sido encontrados en las mismas rocas que se empleaban para construir la Gran Esfinge.

El trabajo –publicado en Royal Society Open Science y dirigido por el investigador del centro, el doctor Paul Burke– recoge que al ejemplar de Herugavialis cairensis le faltaba la punta del hocico, un elemento característico de su cuerpo por su longitud y delgadez. Actualmente, este grupo de cocodrilos –los gaviales– solo se encuentra en ambientes de agua dulce en el subcontinente indio y el sudeste asiático, aunque el registro fósil sustenta que su distribución era prácticamente global, con muchas especies habitando en mares poco profundos.

Tan solo existen dos especies vivas: Gavialis gangeticus y Tomistoma schlegelii, el conocido como «falso gavial».

En los años 20 se recuperaron algunos fósiles con 45 millones de antigüedad de la Formación Mokattam, en Egipto. Entre los restos se consiguió extraer un cráneo casi completo.

En primera instancia, fueron incluidos en la familia Tomistoma por su parecido superficial con el falso gavial. Sin embargo, el uso de la tomografía computarizada y los avances en paleontología han permitido examinar el interior del cráneo e identificar varias diferencias entre el falso gavial y los fósiles de la Formación Mokattam.

Coincidencia con la Gran Esfinge

Aunque el cráneo se conserva bien, llamó la atención de los investigadores, conformados por miembros de Reino Unido, Suecia, Alemania y Egipto, la falta de la punta del hocico, una característica que comparte con la Gran Esfinge. «Decidimos nombrar al nuevo cocodrilo en honor al dios egipcio Heru, quien posiblemente fue la inspiración para este monumento emblemático», exponía el profesor del University College de Londres y codirector del estudio, Philip Mannion.

El autor principal Paul Burke comentaba que «durante gran parte de los últimos 50 millones de años, la región mediterránea albergó una gran diversidad de cocodrilos, incluidos los gaviales». «Sin embargo, esta diversidad fluctuó con el tiempo, aparentemente en correspondencia con los cambios en la temperatura global y el nivel del mar, antes de la desaparición de todos los cocodrilos en esta región como resultado de la desecación del Mediterráneo» en los últimos seis millones de años.