Cueva de Abauntz, en Navarra
Ciencia
Hallados en una cueva los restos humanos más antiguos hasta la fecha en Navarra
Uno de los aspectos más destacados de la investigación es la excelente preservación del ADN presente en los fósiles
Un equipo de arqueólogos dirigido por Mikel Arlegi y Andion Arteaga ha localizado en la cueva de Abauntz los restos humanos más antiguos descubiertos hasta ahora en Navarra. El hallazgo supone, además, la primera identificación de un neandertal en la Comunidad Foral, lo que representa un avance significativo para el conocimiento de la presencia de esta especie en el territorio.
Los investigadores han recuperado seis restos óseos pertenecientes a un neandertal adulto de sexo masculino. Entre ellos figuran tres metacarpos y una falange de la mano derecha, además de otros dos fragmentos cuya identificación ha sido posible mediante análisis de proteínas.
La antigüedad de los fósiles se ha establecido entre 44.000 y 49.000 años, gracias a la aplicación directa de pruebas de carbono-14 sobre los materiales encontrados. Esta cronología sitúa al individuo entre los últimos representantes de la especie neandertal, en una etapa próxima a su desaparición.
Los detalles del descubrimiento se han dado a conocer este lunes durante un acto celebrado en la Casa del Concejo de Arraitz, al que ha asistido la presidenta de Navarra, María Chivite. La presentación ha permitido explicar tanto las características de los restos recuperados como la importancia científica de su datación y conservación.
Uno de los aspectos más destacados de la investigación es la excelente preservación del ADN presente en los fósiles, una circunstancia que, combinada con la posibilidad de determinar directamente su antigüedad, aumenta considerablemente el interés del descubrimiento.
Según el equipo responsable de los trabajos, disponer de restos humanos de una cronología tan antigua y con material genético bien conservado ofrece una oportunidad especialmente relevante para profundizar en el conocimiento de los neandertales.
La identificación mediante análisis de proteínas de dos de los fragmentos encontrados también ha desempeñado un papel importante en el estudio. Esta técnica ha permitido completar la identificación de los seis huesos atribuidos al individuo, junto con los cuatro elementos correspondientes a su mano derecha.
Asimismo, la datación directa mediante carbono-14 constituye uno de los elementos fundamentales del hallazgo, al permitir establecer una cronología concreta para los restos sin depender únicamente de su contexto arqueológico.
La combinación de estos resultados sitúa a la cueva de Abauntz en una posición destacada dentro de las investigaciones sobre los últimos neandertales. Su relevancia no se limita, por tanto, a tratarse de los vestigios humanos más antiguos documentados en Navarra.
Los responsables de la investigación consideran que el descubrimiento puede convertirse en una referencia científica internacional para estudiar la evolución de los neandertales y comprender mejor los procesos que desembocaron en su extinción.
De este modo, los fósiles recuperados en Abauntz aportan nuevas posibilidades de investigación sobre una etapa decisiva de la historia de esta especie, gracias a su antigüedad, su identificación y las excepcionales condiciones de conservación de su ADN.