Antártida
Ciencia
En qué consiste 'Trineo de Viento', la expedición española que recorrerá la Antártida para estudiar sus secretos
Este proyecto se enmarca en la XL Campaña de Investigación Antártica y partió de nuestro país el pasado 18 de octubre
El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU) anunció a principios de mes la expedición 'Trineo de Viento Antártida 2026-2027', que recorrerá aproximadamente 3.400 kilómetros por el interior del continente antártico sin emisiones en su propulsión.
Esta expedición, que estará liderada por el explorador polar español Ramón Larramendi, contará con la participación de otros tres especialistas: Hilo Moreno, guía polar y técnico de montaña; Mariusz Potocki, científico de la Universidad de Maine; y Javier Selva, director técnico de imagen y responsable de documentar la investigación desarrollada durante la campaña.
La expedición se enmarca en la XL Campaña de Investigación Antártica y partió de España el pasado 18 de octubre. Está previsto que regrese a comienzos de febrero. Su recorrido comenzará en las proximidades de la base rusa de Novolazárevskaya y finalizará en la base italo-francesa Concordia situada en Domo C, en la meseta antártica.
El Trineo de Viento, diseñado por Ramón Larramendi, será impulsado exclusivamente mediante la fuerza del viento, a través de un sistema de cometas, y utilizará energía solar para alimentar los equipos científicos.
De esta forma, la expedición podrá atravesar el continente sin utilizar combustibles fósiles para la propulsión, reduciendo de manera significativa la huella ambiental y la carga logística respecto a las expediciones motorizadas convencionales.
Mapa topográfico 3D de la Antártida
El vehículo está compuesto por cuatro módulos y tiene una longitud total de 15 metros. Puede transportar hasta 2.100 kilos y contará inicialmente con unos 250 kilos de instrumentación científica.
Para la expedición se han preparado 20 cometas, de entre 5 y 150 metros cuadrados, que se utilizarán en función de las condiciones de viento. El Trineo de Viento puede alcanzar puntualmente velocidades de hasta 80 kilómetros por hora, aunque su velocidad media en condiciones adecuadas se sitúa en torno a los 25 kilómetros por hora.
El estudio de la Antártida desconocida
A bordo del Trineo de Viento viajará la instrumentación necesaria para desarrollar 16 proyectos científicos, seleccionados a través de una convocatoria coordinada desde el Comité Polar Español.
Los proyectos permitirán obtener datos sobre algunas de las regiones más inaccesibles del continente y complementarán la información obtenida mediante satélites y desde las bases científicas antárticas.
Entre las investigaciones previstas se encuentran estudios sobre la composición del hielo, la detección de microplásticos y otros contaminantes, la presencia de compuestos químicos persistentes y la búsqueda de señales de vida microbiana en condiciones extremas.
La campaña también analizará los efectos del aislamiento, el frío extremo y las condiciones ambientales sobre los organismos de los cuatro tripulantes, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.
Otros proyectos estudiarán los efectos del cambio climático en zonas remotas de la Antártida, el magnetismo terrestre y el funcionamiento de los sistemas europeos de navegación por satélite Galileo.
Además, algunos de los experimentos tienen especial interés para la futura exploración espacial. La expedición contará con instrumentación y tecnologías que ya se utilizan en misiones a Marte.
Travesía por los lugares más extremos
La expedición realizará cinco estaciones científicas, paradas de larga duración en las que se desarrollarán experimentos y se recogerán muestras y datos.
Base Concordia, en la Antártida
La ruta pasará por el Polo de Inaccesibilidad, situado a unos 3.700 metros de altitud y considerado uno de los puntos más remotos, aislados y difíciles de alcanzar de la masa continental antártica.
También atravesará las proximidades del Polo del Frío, en la base de Vostok, uno de los lugares donde se han registrado las temperaturas más bajas de la Tierra.
Una vez finalice la travesía en la base italo-francesa Concordia, los cuatro expedicionarios abandonarán la Antártida por vía aérea gracias a la colaboración italiana y norteamericana, mientras que el material científico obtenido durante la campaña será trasladado a España gracias al apoyo de Francia.
El Trineo de Viento permanecerá en la base Concordia, desmontado, con el objetivo de que pueda ser utilizado en una futura segunda expedición, que recorrería el continente en sentido contrario.