Fundado en 1910

Planeta TierraGetty Images

Ciencia

Un hallazgo de Cambridge pone en jaque una de las grandes teorías sobre el origen de la vida

La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, señala que una de las hipótesis sería, en el mejor de los casos, una «casualidad aislada»

Se conoce como panspermia a la teoría científica que atribuye el origen de la vida llegó a la Tierra gracias a la acción de cometas, asteroides o meteoritos de otros lugares del universo. Esta teoría, promovida a mediados del siglo XIX por el científico alemán Hermann Richter, habría sido rebatida recientemente en un nuevo estudio publicado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, señala que los componentes básicos a través de los cometas sería, en el mejor de los casos, una «casualidad aislada», y no la lluvia constante de moléculas prebióticas que se había teorizado.

Mediante modelos informáticos, los investigadores determinaron que los cometas viajan demasiado rápido y con un ángulo demasiado agudo respecto a la atmósfera terrestre para que las frágiles moléculas orgánicas sobrevivan, vaporizándose al impactar contra la superficie. Sin embargo, también descubrieron que otro planeta de nuestro sistema, Marte, podría ser un candidato ligeramente más prometedor para el aporte cometario de moléculas prebióticas, aunque esto sigue siendo muy improbable.

«Históricamente, los científicos creían que los cometas eran importantes para el origen de la vida en la Tierra, porque transportaban moléculas que contenían carbono y nitrógeno. Así, estas gigantescas bolas de nieve espaciales eran casi como un salvoconducto que traía todas las moléculas que un planeta necesitaría para sembrar vida», dijo el autor principal, el Dr. Richard Anslow, del Instituto de Astronomía de Cambridge. «Es una idea un tanto romántica, pero nuestros resultados sugieren que es muy improbable».

Ilustración de un asteroide impactando en la TierraUniversidad de Cambridge

Ya en el año 2023, Anslow y varios de sus coautores en el presente artículo plantearon la hipótesis de que, en sistemas donde los planetas orbitan muy cerca unos de otros, los cometas podrían desacelerarse al «rebotar» de un planeta a otro , dejando moléculas orgánicas en el camino.

«Cada vez aprendemos más sobre cómo se formaron nuestro sistema solar y la Tierra, y al combinar este conocimiento con numerosos avances en la modelización, pudimos investigar esta idea que lleva casi un siglo circulando», afirmó.

En lo que respecta al nuevo estudio, se aborda lo extraño que es ese escenario. En concreto, los investigadores se centraron en el cianuro de hidrógeno (HCN), una importante molécula prebiótica que se encuentra habitualmente en los cometas del sistema solar. Sus simulaciones demostraron que, incluso en el raro caso de que las moléculas de HCN sobrevivieran al impacto con la Tierra, los impactos que proporcionaran una concentración útil eran extremadamente infrecuentes.

De hecho, el número de cometas que impactaron la Tierra disminuyó rápidamente durante los primeros 500 millones de años de nuestro planeta, y hubo, como mucho, pocas oportunidades en la historia temprana de la Tierra para que el HCN llegara a través de un cometa. Incluso si el HCN transportado por un cometa hubiera llegado a la superficie terrestre, no habría permanecido concentrado por mucho tiempo, lo que significa que cualquier proceso químico prebiótico habría tenido que desarrollarse muy rápidamente después del impacto, algo que, según los investigadores, es altamente improbable.

«Tendría que ser un suceso prácticamente imposible, porque no solo se necesitaría un impacto con la velocidad y el ángulo precisos, sino que también se requeriría que todo sucediera después, en términos de la concentración y la velocidad a la que se originaron los procesos químicos de la vida. No podemos descartar con certeza que haya ocurrido de esa manera. Pero parece ser un suceso realmente raro; en el mejor de los casos, una casualidad aislada», dijo Anslow.

De esta forma, los científicos señalan que el origen de la vida surgió gracias a los precursores químicos, que se habrían formado a partir de procesos que ocurrieron en la propia Tierra, sin ninguna interferencia externa.