Eli Roth y Brad Pitt, en Malditos Bastardos
Cine
El personaje de 'Malditos Bastardos' que Tarantino creó para Adam Sandler
El cineasta terminó convenciendo a uno de sus amigos de toda la vida para el papel
¿Cuántos años necesita una película para que sea considerada un clásico de culto? Aunque la respuesta puede variar según quien conteste, lo cierto es que hay ciertos filmes con los que hace falta que pasen lustros o décadas. Para muestra, Malditos bastardos. Estrenada hace ahora 16 años, ya es considerada un clásico moderno, uno de esos que uno incluye en su listado de esenciales.
No es tan descaradamente impactante como Reservoir Dogs ni tan influyente como la violenta Pulp Fiction. Sin embargo, gracias su impecable capacidad para ser a la vez acción, comedia y drama, la idea de Quentin Tarantino funciona con una eficacia deslumbrante. A lo largo de las dos horas y media de metraje, el cineasta logra equilibrar de forma meticulosa el naturalismo y la caricatura hasta lograr una historia bélica que reimagina la caída del régimen nazi y la brutal muerte de Hitler a manos de un nutrido elenco coral que hace las delicias de los espectadores.
Uno de los rumores más comentados desde su estreno es que Quentin Tarantino escribió uno de los personajes cruciales de la historia pensando única y exclusivamente en Adam Sandler: el Oso Judío. Durante años fue una leyenda urbana que nadie relacionado con el proyecto confirmó. Tuvo que ser el propio director quien lo hiciese cuando participó en el podcast de Bill Maher, Club Random, al que le acompañó Judd Apatow, que dirigió la película Hazme Reír, al mismo tiempo que Tarantino desarrollaba Malditos Bastardos.
«Me siento fatal, porque cuando hice Hazme reír con Adam Sandler, no sabía que por aquel entonces tú querías utilizarle en la película de Malditos Bastardos», reconoció Apatow. Gracias a ello, en cambio, este consiguió hacerse un nombre en Hollywood. Resultó ser un proyecto valioso que recibió excelentes críticas tanto de la crítica como del público, aunque eso supusiera dejar a Tarantino en la estacada.
«Obviamente debía hacer la tuya por el concepto general del proyecto. Me refiero, empezaste la película con una cinta de vosotros dos siendo críos...», comentaba Tarantino. «Pero sí, 'El Oso Judío' estaba escrito para Adam Sandler. Cuando coincidí con él me dijo: 'Oh Dios, ¿le voy a pegar a nazis con un bate? ¡Qué guion! ¡Es increíble! No puedo esperar. ¡No puedo!'. Se dedicó a decirles a todos sus compañeros judíos: '¡Voy a interpretar a un tío que le da palizas a nazis con un bate!'».
Sin embargo, no todo estaba perdido para Tarantino. Consiguió que otro buen amigo se uniera al proyecto para dar vida al sargento Donny Donowitz, el actor y director Eli Roth. Cuando aceptó, solo una frase de Jack Nicholson en El Resplandor –«No voy a hacerte daño. Solo voy a partirte la cabeza»– le ayudó a preparar su papel.
Al fin y al cabo, la escena más importante de su personaje tenía como objetivo destrozar con un bate a un oficial alemán. Por suerte, durante el rodaje, nadie resultó gravemente herido. «Pero hubo un especialista al que le pagaron para que le diera golpes en la cabeza durante horas con un bate de espuma», bromeó en una entrevista. El resultado es una de las escenas más aplaudidas, a la par que desagradables y sangrientas.
Tarantino reconoció, además, haberse basado para crear al personaje en Sam Dreben. Veterano apodado 'El judío bélico', fue un soldado condecorado, aunque, a diferencia de Donny, era famoso por su habilidad con la ametralladora en lugar del bate. Además de luchar en la Primera Guerra Mundial, participó en la Revolución Mexicana, la guerra filipino-estadounidense y el levantamiento de los bóxers en China. Fue reconocido por su valentía y habilidades de combate, pero su vida se vio trágicamente truncada por un error médico en 1925, cuando accidentalmente le inyectaron la sustancia equivocada durante una hospitalización.