Jesús Cintora, presentador de Malas Lenguas, y Javier Ruiz, presentador de Mañaneros 360
Televisión
RTVE triplica el presupuesto al programa de Cintora y duplica el de Javier Ruiz en medio de las quejas
Los programas de TVE Malas Lenguas y Mañaneros 360 superan en poco tiempo los seis millones de presupuesto
El presupuesto inicial de Malas Lenguas, el programa de Jesús Cintora en TVE producido por Big Bang Media (una de las marcas integradas en The Mediapro Studio), superaba por poco los dos millones de euros (2.020.740), tal y como reveló RTVE cumpliendo el ejercicio de transparencia en los contratos de producción audiovisual al que se había comprometido su presidente, José Pablo López. Ahora, con su doble ración diaria en La 1 y La 2 a favor del Gobierno de Sánchez, RTVE disparó el presupuesto de Malas Lenguas hasta el pasado junio por encima de los seis millones de euros: 6.303.373 euros.
El incremento en el presupuesto de Mañaneros 360, según consta en el mismo documento de RTVE con las contrataciones en los seis primeros meses de 2025, también resulta significativo. TVE ha duplicado la inversión en el programa de Javier Ruiz, con Adela González como copresentadora, para pasar de los cerca de tres millones de euros a situarse igualmente por encima de la barrera de los seis millones de euros (6.063.585).
En el caso de Mañaneros 360 no hay un mayor número de programas que pueda justificar el incremento más allá de sus entregas especiales en sábado: las dos fallidas en términos de audiencia en su salto a la noche, y la matinal, esa sí con buenos datos de audiencia, con motivo del Comité Federal del PSOE y el Congreso Nacional del PP.
Tanto Malas Lenguas como Mañaneros 360 son objeto de las quejas internas entre los profesionales del ente público elevadas a sus directivos por el Consejo de Informativos de TVE. El órgano, además de transmitir el malestar de los trabajadores por el abuso en la contratación de productoras externas, considera que ambos programas no separan información de opinión y no cumplen con los criterios de imparcialidad, independencia, pluralidad y neutralidad que deberían ser propios de una televisión pública.