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El Gran Wyoming inauguró la nueva temporada de Salvados

Televisión

El Gran Wyoming ataca al PP, Jiménez Losantos y Carlos Herrera: «Si yo miento, me echan»

El presentador visitó Salvados para conversar con Gonzo sobre su juventud, su papel en La Sexta y la situación política actual

Pocos sabían hasta ayer que Gonzo se dedica a la televisión por José Miguel Monzón Navarro. Claro que nadie le conoce como tal, sino tras el personaje con el que se lleva escondiendo varias décadas, El Gran Wyoming. Ser el único de su tuna que se sabía canciones en inglés le otorgó el mítico nombre con el que se ha labrado su presente y futuro. «Yo tengo un personaje que es El Gran Wyoming (...) Yo no haría nada como lo hace El Gran Wyoming. Lo he usado, pero yo no soy él (...) No me he cansado nunca porque me ha dado de comer».

En una conversación distendida pero afilada con el periodista Gonzo, Wyoming repasó su trayectoria profesional, los desafíos actuales del periodismo en España y su papel como figura crítica del panorama político y mediático. El episodio no solo sirvió como carta de presentación de la nueva temporada del programa de La Sexta, sino como un homenaje implícito a una de las voces más irreverentes y lúcidas del país.

Durante la charla, que tuvo lugar en un ambiente relajado pero cargado de significado, Wyoming habló sin tapujos sobre la deriva de los medios de comunicación, la polarización política y el papel del humor como herramienta de resistencia.

Además, explicó que le «da rabia» la gente mienta «de una forma tan deliberada, exhaustiva, reiterativa, si hago eso un día en toda mi vida que llevo 20 años al día siguiente no vuelvo a trabajar nunca. Si cojo un programa de Jiménez Losantos o de cualquiera de las mañanas, de Carlos Herrera, el ejemplo que quieras, si yo hago un editorial como ese no vuelvo a trabajar en mi vida, nunca. Si miento deliberadamente una sola vez a mí me echan de aquí y no me vuelven a contratar nunca. Y esto lo hacen tíos todos los días eso marca una pauta que sí es frustrante».

El siguiente dardo del presentador de El intermedio fue para el PP, a quien acusó de ser el causante de la cancelación de Caiga quien caiga, que también conducía. «Laminaron todos los programas, 59 segundos, El Informal... cualquier programa con contenido político se quitó de la parrilla. Esta gente no se anda con contemplaciones (...) No saben manejar que te rías de ellos, si les quitas la solemnidad se caen».

«Si el fascismo llega a ganar unas elecciones, yo lo voy a pasar muy mal», argumenta sin cortapisas, sin miedo. «Seré un segregado. Esta gente no permite esas cosas, la libertad se cercena», dice pensando en un hipotético futuro. «Me parece de muy mal gusto este chiste que se repite de que no tenemos libertad».

Sobre El Intermedio, dijo: «Yo no quería hacerlo a diario, creía que no podía con tal disciplina, así que pedí dos meses de vacaciones en verano, programa de lunes a jueves, el sueldo...». Y añadió: «Yo soy el antipresentador: esto de ser raro te lleva a que todos los proyectos que molan te los ofrezcan a ti».

De hecho, llegó a plantearse la jubilación: «Tuve una comida con jefes que me ofrecieron el oro y el moro y les dije que no, que se acabó». Sin embargo, la llegada del coronavirus le marcó y decidió seguir adelante: «¿¡Cómo iba a dejarlo en ese momento?! Me puse a hacer deporte y me convertí en otra persona. Así que decidí seguir. Eso sí, el oro y el moro se les olvidó».