Es la segunda vez que Joan, de 65 años, acude al programa para encontrar el amor
Vuelve a brillar el primo de Almeida en la búsqueda del amor en el especial 'First Dates' de Navidad
El familiar del alcalde de Madrid participó en el programa especial con motivo del Día de Navidad
En estas fechas navideñas, el espíritu del amor y la compañía vuelve a estar más presente que nunca en las pantallas, y First Dates no ha querido desaprovechar la ocasión para ofrecer a su audiencia historias entrañables y auténticas.
Tras el éxito y la expectación que generó su paso por la versión Hotel del programa el pasado verano, Juan Antonio, primo hermano del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, participó este jueves en el programa especial con motivo del día de Navidad. Ante Carlos Sobera reconoció que la Navidad no es una época que le guste especialmente y que, por ese motivo, siempre evita pasarla en Madrid. Cada año viaja a Bali, donde tiene una residencia y donde pasa fin de año.
«Hay que recordar que es de la familia de Almeida», apuntaba el presentador. «Yo me llamo Joan, o Juan, y los apellidos son los que tengo, pero no son ni más ni menos y a eso no le doy ningún tipo de importancia», respondía este antes de reconocer que se lleva «regulín, regulán» con su familia. «A mí mi familia me la refanflinfla».
Joan conoció a Carmen, una escritora de 67 años divorciada y con tres hijos que dijo que en el amor le va «demasiado bien», porque «me sobran amantes, pero me falta tiempo». «De entrada, me ha parecido gorda. Respeto la obesidad porque es una enfermedad y respeto a las mujeres gordas, pero no me gustan absolutamente nada, porque es dejadez», apuntó Joan. «Además, iba más pintada que el demonio».
Las segundas impresiones tampoco mejorar conforme avanzaba la cita. Carmen, que también es intérprete de lengua de signos y hablaba varios idiomas, intentó leerle las líneas de la mano a su posible pareja para conocer su fortuna. «Lo leo como un libro, debe haber una persona que influye mucho en tu vida, debe ser tu madre. Veo idilios, aventuras, cosas que no te han colmado. Te va a seguir pasando toda tu vida», indicaba.
«Me ha parecido muy divertida, me he reído mucho con ella, pero a medida que hemos ido avanzando la conversación, también me ha parecido muy loca, muy pirada», explicaba Joan en los totales de después. Lo único en lo que coincidieron es en el uso de la bandera española. «No se puede apropiar de ningún partido político porque es de todos los millones de españoles».
Tras la cita, la pareja pasó a una habitación privada, pero no mejoró la situación. «Cuando la veo entrar con esa peluca... Si antes era un adefesio, ahora más», indicó Joan, al ver a Carmen bailando con una peluca puesta. «Llevaba un vestido que le he visto hasta el carnet de identidad. A mí es que la vulgaridad, lo siento, pero no».
Pese a todo, el familiar del alcalde quiso invitarla a cenar y ella se dejó. «Espero que no me salga con el rollo feminista de que paga ella», se sinceró él. Aunque pasó un buen rato con Carmen, no quiso tener una segunda cita con ella.