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Briggite Bardon, en una imagen de archivoGTRES

Cine

Las tres películas que Brigitte Bardot rodó en España

La actriz que encarnó la libertad en la gran pantalla dejó una huella imborrable en nuestro país

A sus 91 años, Brigitte Bardot –icono absoluto del cine europeo de los años 50 y 60– atraviesa un delicado estado de salud tras ser intervenida por una «enfermedad grave», según ha informado el diario francés Var Matin. Los médicos confían en su recuperación, pero la preocupación es inevitable: Bardot pertenece ya a esa categoría de mitos cuya fragilidad duele, porque parece imposible imaginar un mundo sin ellos.

Nacida en París en 1934, no fue solo una actriz: fue una revolución cultural. Con su mezcla de inocencia y sensualidad, cambió la forma en que el cine mostraba a las mujeres. Su carrera –casi cincuenta películas, media docena de discos y un legado visual inconfundible– transformó la feminidad en una declaración de independencia. Cuando en 1973 decidió retirarse de la interpretación, lo hizo como había vivido: a su manera, sin pedir permiso.

España conoció de cerca esa libertad salvaje. Bardot rodó aquí varias películas, dejando tras de sí una estela de anécdotas, escándalos y fascinación. Su primera experiencia española llegó en 1958, con Los joyeros del claro de luna, dirigida por su entonces marido Roger Vadim.

El rodaje en Torremolinos, por aquel entonces un tranquilo pueblo pesquero, causó una conmoción inesperada: su estilo libre y su forma de vestir –entonces considerada provocadora– escandalizó a parte de la población. Hubo incluso cartas al alcalde pidiendo su expulsión «por comportamiento inmoral». Bardot, sin embargo, ignoró las críticas y paseó por el paseo marítimo con la naturalidad de quien no le debe explicaciones a nadie.

Fotograma de Los joyeros del claro de luna

Volvería años después, convertida ya en mito internacional. En 1971 rodó en España Las petroleras, una comedia del Oeste dirigida por Christian-Jaque, junto a Claudia Cardinale y José Luis López Vázquez. El rodaje, en Burgos y Madrid, fue un acontecimiento cinematográfico: dos de las actrices más admiradas del momento compartiendo protagonismo en una historia que mezclaba acción, humor y sensualidad. Ese mismo año, también filmó El boulevard del ron, rodada en Almería, un lugar que Bardot definió como «el desierto más cinematográfico del mundo».

A nuestro país regresó más de una vez, y no solo por trabajo. En sus memorias, Iniciales BB (1996), recordaba su cariño por la luz, la música y el carácter de los españoles. En 2018, el periodista Matías Uribe publicó la primera biografía en español sobre ella, donde recoge su paso por el país y el impacto que causó.

La actriz junto a Lino Ventura en El boulevard del ron

Así las cosas, retirada del cine desde mediados de los 70, dedicó su vida a la defensa de los animales y a causas ecológicas. Fundó la Fundación Brigitte Bardot, que aún hoy sigue siendo un referente en la lucha contra el maltrato animal. Siempre controvertida, nunca rehuyó las polémicas: criticó el movimiento Me Too, defendió posturas políticas incómodas y se enfrentó públicamente a los gobiernos franceses. Durante la pandemia se declaró abiertamente antivacunas, manteniendo ese espíritu de rebeldía que la acompañó toda su vida. El pasado septiembre, presentó su último libro, Mon BBcédaire, escrito a mano, donde reflexiona sobre la libertad, la edad y el paso del tiempo.