Esta película de 2010 refleja cómo es vivir en una zona rural de los montes de Missouri, Estados Unidos. Jennifer Lawrence interpreta a Ree Dolly, una joven de 17 años perteneciente a una familia sumida en la absoluta precariedad, de la que, por tanto, debe hacerse cargo. Su padre, Jessup, acaba de salir de la cárcel con un permiso de libertad condicional, pero desaparece; si no lo encuentran, Ree y sus dos hermanos perderán en pocos días la casa en la que viven junto a su madre enferma. A partir de ese momento, la joven deberá enfrentar una misión de vital importancia y de enorme dificultad: encontrar a su padre.