Sonsoles Ónega, presentadora de Y ahora Sonsoles
Televisión
Sonsoles Ónega ataca a Telecinco: ¿le obligaron a cruzar líneas rojas?
Las alegrías solo le llegan a través de Cuatro que con Iker Jiménez en Horizonte y Nacho Abad, en En boca de todos, logran datos esperanzadores
Mediaset intenta recuperar, décima a décima, la audiencia que la abandonó en su canal Telecinco y no vuelve. Se mantiene en una media del 8,8 % cuando su parrilla ha sido volteada una vez más. Las alegrías solo le llegan a través de Cuatro que con Iker Jiménez en Horizonte y Nacho Abad, En boca de todos, logran datos esperanzadores.
El último directivo en abandonar el grupo el próximo mes de marzo, Massimo Musolino, se jubila tras 24 años en el grupo. Era la mano derecha de Paolo Vasile, en el control del gasto y es una consecuencia más de la remodelación que se lleva a cabo desde el adiós del CEO, Vasile. La reducción de gastos está siendo drástica: reunificación de los informativos de Telecinco y Cuatro, despidos de presentadores y redactores con una inversión en programas a la baja, intentando poner en valor algunos de los que ya estaban en los sótanos del grupo.
Los protagonistas de los mejores tiempos y de los actuales del grupo, no dejan de opinar sobre la dramática situación actual de Telecinco. Ana Rosa Quintana, uno de los puntales de la programación le confesaba a su colaborador Maxim Huerta: «Yo no mando nada, ni siquiera en mi productora. Desde luego en la cadena… fíjate si mando, que estamos viendo lo que estamos viendo». «Es verdad –le comenta Huertas– que dicen que mandas mucho pero estando aquí he visto que no mandas tanto».
Carlos Franganillo, conductor junto a Ángeles Blanco, del informativo de las 21 horas no acaba de dar el estirón en audiencia, siguen en tercera posición: «Preocupar... preocupa la situación por supuesto. Cada día tratamos de darle vueltas y de enganchar mejor al espectador. Somos conscientes que tenemos trabajo por hacer». Desde dentro se advierte esa tensión porque las cosas no acaban de funcionar.
Desde fuera una ex, Sonsoles Ónega, ha aprovechado la promoción de su nuevo libro para atizar, sin piedad, a su antigua empresa, Telecinco: «Cuando hacíamos el programa de Ya son las ocho en Telecinco, los personajes –explicaba Ónega a ABC– no querían venir por cómo se los atacaba y ridiculizaba. Se había llegado a unos niveles de hurgamiento terribles, se habían pasado muchas líneas rojas».
La pregunta que se hacen en Mediaset es ¿por qué no lo denunció?, ¿por qué no se fue de la empresa? Esas supuestas líneas rojas, si era la presentadora del espacio, las traspasaba diariamente. Se ofreció personalmente a Antena 3 para abandonar Telecinco… al parecer, y según cuenta por «no hacerle la adaptación audiovisual de una de sus novelas».
Quizás, el problema en la actualidad es que en su programa de Antena 3 Y ahora Sonsoles también se cruzan algunas líneas rojas. Ha convertido el programa en un espacio de sucesos y lagrimeo, explotando a los invitados hasta extremos , en algunos casos, preocupantes, de línea roja. No todo vale para «vender» libros. Otro ex, Jordi Gonzalez, sólo guarda buenos recuerdos de su paso por Mediaset. Es otra forma más elegante de no hurgar en la herida.
Sonsoles Ónega visita el rodaje de Las hijas de la criada
Todo este revuelo se genera por los intentos de Mediaset de salir del pozo. Ha programado dos concursos en la nueva etapa: El precio justo, presentado por Carlos Sobera, que compite con la potente Ruleta de la suerte en A3 y que no consigue reducir distancias. En cambio, Allá tú, presentado por Juanra Bonet, ha aprovechado la entrega del bote millonario de Pasapalabra y sus nuevos concursantes, desconocidos, para escalar poco a poco y , por los últimos datos, colocarse cerca del millón de espectadores, evitando que Pasapalabra llegue a los dos millones. Un dato que saca una sonrisa a los programadores de Mediaset que también han acertado llevando First Dates, de Cuatro a Telecinco, en el access y mantiene el doble dígito, más del 10 %.
La reducción del tiempo en el programa Ana Rosa Quintana no ha causado los efectos deseados y ha reducido la competitividad de Ana Rosa con sus rivales Susana Grisso y Silvia Intxaurrondo. Las innovaciones en la tarde no terminan de asentarse. El tiempo justo de Joaquin Prats, tampoco ofrece datos importantes. Da bandazos en sus contenidos y la última invención, llevar al programa a la youtuber Esty Quesada.
No le gusta que la llamen por su nombre: «Soy una pringada –dijo– Mi apellido está prohibido. Me pegaría un tiro si lo volvéis a decir». Parece que llevar excentricidades sube la audiencia…, algo parecido a alguna colaboradora de programas políticos que cuando más grita y barbaridades dice, más se la contrata en la televisión pública y… en las privadas.
Jorge Javier Vázquez, en la presentación de su programa
La apuesta de Jorge Javier Vázquez en las tardes mantiene una audiencia fija, pero plana. La sorpresa la ha dado el concurso Allá tú que ya colabora a aumentar la audiencia del informativo de Franganillo. Y la noche es la que da fuerza a Telecinco con sus clásicos de islas, Grandes hermanos, y otra novedad: Casados a primera vista que ha debutado liderando su espacio en el prime time.
Es un conjunto de movimientos que permiten aguantar la ilusión, pero…Got Talent, hace aguas. De ser líder indiscutible a pelearse por la segunda posición. Un formato en el que ya es previsible lo que hace Risto Mejide, Lorena Castell, Paula Echevarría, y la incorporación de Carlos Latre, al que no le dan soltura para desarrollar todo el potencial que tiene si no actúa de Carlos Latre.
Son tiempos difíciles que exigen frialdad en las decisiones y acierto. Mediaset, el gigante imbatible en otros tiempos, ya lleva cinco años intentando salir del pozo.