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Michael Jackson, en una imagen de archivo

Cine

El famoso que convenció a Michael Jackson de que su 'moonwalk' era legendario: «El mejor baile que he visto»

La primera vez que lo hizo en 1983, al cantante le resultó decepcionante y mal ejecutado, sin embargo, el mundo enloqueció

En 1983 Michael Jackson era una estrella mundialmente conocida. Desde que debutara con sus hermanos en 1969 con el disco Diana Ross Presents The Jackson 5, había destacado por su impecable voz y su forma de bailar. Con 11 años, era el líder del grupo, punta de lanza de la Motown, sello discográfico conocido por producir discos de ritmos pegadizos y bailables de artistas afroamericanos. Por eso, aquella mezcla de soul y funk con la imagen familiar de vestuario y coreografías coordinadas fue irresistible para el público. Entre su etapa en la Motown (1969-1975) como Los Jackson 5 y la de CBS/Epic (1976-1984) como Los Jacksons, el grupo vendió cerca de 100 millones de discos.

Michael, el líder de la banda, siempre despuntó por encima de sus hermanos. Por eso, durante los años 70 había saca algún disco en solitario de los cuales, Off the wall de 1979, había sido el más exitoso. Pero la llegada de Thriller en 1982 no sólo eclipsa completamente la carrera de la banda musical, sino que confirma que su carrera ya sólo podría discurrir en solitario porque aquel disco, del que se calcula que pudo vender 100 millones de copias, le consolida como el gran artista pop de la década de los 80.

A los 24 años, su ambición artística y mediática, su carisma, la calidad de sus videoclips y el nivel de producción no encajaban con lo realizado hasta entonces. Sin embargo, el grupo aún se uniría varias veces durante esos primeros años de la década. La más recordada de ellas fue la del programa musical de 1983 Motown 25: Yesterday, Today, Forever que reunió a muchos de los artistas históricos del sello discográfico.

Pero Michael no estaba entusiasmado con la idea. Aceptó hacerlo con la condición de cantar en solitario dentro del programa para reforzar su carrera individual dentro de una audiencia masiva. Y así ocurrió. Porque después de cantar junto a sus hermanos I want you back, ABC, The love you save y I’ll be there, Michael Jackson volvió al escenario para interpretar Billie Jean de su disco Thriller.

Y con ello, marcó todo un hito en la historia del pop porque aquella interpretación incluyó uno de los momentos más relevantes de su carrera, pues apareció llevando un outfit legendario: pantalones negros, chaqueta negra de lentejuelas, calcetines y guante blancos, también de lentejuelas y un sombrero Fedora. Pero, sobre todo, por lo que aquella aparición en solitario de Jackson fue un hito en la historia del pop es porque, en el minuto 3.30 de canción, ante un público entregado ante su magnetismo y carisma, Michael Jackson hizo por primera vez el famoso moonwalk (andar hacia atrás).

El público enloqueció y el movimiento se convirtió en revolucionario en cuestión de días por original y callejero. La presencia de Michael en aquella gala y escenario fueron épicas a todos los niveles, entre otras cosas porque, además, hubo una ruptura muy evidente entre el videoclip de la canción, aún muy setentero, y la presencia rotunda y más salvaje de aquel directo que determinó para siempre el concepto de concierto-espectáculo. Y es que ese deslizarse hacia atrás que parecía hacerle flotar sobre el escenario se convirtió en el baile de moda entre los jóvenes.

Sin embargo, el artista no se quedó contento la ejecución del moonwalk ya que, en aquella primera vez, no consiguió mantenerse en puntillas sobre sus metatarsos más que unos pocos momentos. Sin embargo, ese abatimiento se pasó cuando recibió la felicitación de alguien que no esperaba: el mismísimo Fred Astaire. Y es que el actor y bailarín, aquel al que el propio Nuréyev definió como el bailarín más talentoso de todos los tiempos, cogió el teléfono, llamó a Michael Jackson, le dio la enhorabuena y afirmó que aquel había sido «el mejor baile televisado que había visto en su vida».

Algunas biografías afirman que no fue una llamada de teléfono, sino una declaración pública. Sea como fuere, a Michael Jackson le llegó la aprobación y felicitación de uno de los bailarines más populares y queridos del siglo XX, un verdadero genio en el dominio de su cuerpo y en convertir un tema musical en algo único gracias, precisamente, a sus bailes. Algo que definiría la carrera de Michael Jackson, desde Billie Jean a In the closet pasando, por supuesto, por Beat it, Bad, Smooth criminal y Thriller donde cada gesto y cada giro se convirtieron en noticia. Algo que empezó aquella noche de 1983.