Peter Jackson en el 79º Festival de Cine de Cannes
Cine
Peter Jackson reina en el Festival de Cannes
El certamen rinde tributo al realizador entregándole la Palma de Oro de Honor
Con un merecido tributo al realizador neozelandés Peter Jackson, autor de la planetaria trilogía del Señor de los Anillos, y la proyección fuera de concurso de una comedia sentimental francesa que generó solo un silencio de tumba al final de la proyección, se inauguró anoche el 79º Festival Internacional de Cine de Cannes.
Con la tradicional acumulación de astros y estrellas del cine internacional, vestidos la mayoría de los varones con el tradicional smoking y las señoras con las creaciones de los máximos modistos del planeta, el más famoso y esperado festival del cine mundial se inauguró con La Vénus Électrique del director francés de origen tunecino Pierre Salvadori, al frente de un acertado elenco encabezado por Anaïs Demoustier, Pio Marmaï y Gilles Lellouche.
Cartelera de La Vénus Électrique
No es que La Venus eléctrica sea un desastre cinematográfico ni mucho menos. Es una comedia sentimental simpática sobre un pintor en crisis creativa tras la muerte de la joven esposa que recupera la inspiración y las ganas de vivir cuando encuentra a una medium que lo vuelve a conectar con el amor de su vida.
Sólo que la tal medium, Suzanne (Demoustier) en realidad es una feriante de parque de diversiones que se deja besar por los parroquianos, infligiéndoles una inolvidable descarga eléctrica, y que es manipulada por Armand (Lellouche), el marchand del pintor Antoine para que éste (Marmaï), recupere la inspiración.
Ayudándose con un diario de la difunta que descubre en un escondite, Suzanne logra convencer al pintor que ve en ella la reencarnación de su esposa pero al mismo tiempo se enamora de él mientras una sucesión de acontecimientos e incomprensiones conducen a un previsible final trágico del film si no fuese por un accidente imprevisto, apenas esbozado, que se interrumpe con los créditos finales.
Salvadori, autor desde 1993 de una decena de largometrajes, se vale de un astuto guión de Benjamin Charbit, Benoît Graffin y suyo propio para tejer una historia que atrae emocionalmente, bien servida por actores que se sumergen en sus papeles, pero que redundan en un filme de modestas intenciones que no se condicen con un marco de atracción mundial como lo es la inauguración del festival de cine más prestigioso del mundo.
Peter Jackson tiene 64 años y es un realizador visionario que ha sabido plasmar su inspiración con la de un monumento de la fantasía como lo es la obra maestra de J. R. R. Tolkien, El señor de los anillos, traducida en una trilogía de más de nueve horas de duración que tuvo dos años de preparación, 274 días de filmación y tres años de montaje con un reparto internacional y la participación de más de 20 mil extras, movidos por 2.400 técnicos y un presupuesto diario de un millón de dólares.
Peter Jackson
El festival de Cannes supo acompañar a Jackson desde su primer film, el ya originalísimo Bad Taste, cuando en 1988 negoció los derechos mundiales en el mercado del cine mientras fue aquí que en 2001 presentó una secuencia del Señor de los anillos en 2001.
Recibiendo la plaqueta con la Palma de Oro honoraria, Jackson reconoció que Cannes «ha tenido un papel fundamental en mi carrera de cineasta y le estoy agradecido porque este festival, que siempre ha celebrado al cine más osado y visionario, me ha puesto en un pie de igualdad con esos artistas directores cuyo genio sigue inspirando toda mi obra».