Fundado en 1910

El actor Russell Crowe en Gladiator

Cine

El final original de Gladiator que Ridley Scott y Russell Crowe cambiaron en pleno rodaje

Aunque el trágico desenlace de Gladiator marcó a toda una generación, el guion original contemplaba que el personaje de Russell Crowe sobreviviera

Hay papeles cinematográficos que, gracias al trabajo magistral de sus intérpretes, se vuelven completamente imposibles de olvidar. El máximo exponente de este fenómeno es, sin duda, el general romano Máximo Décimo Meridio, una actuación excepcional que le valió a Russell Crowe el Oscar al Mejor Actor y que catapultó a la cinta dirigida por Ridley Scott a coronarse como la mejor película de la gala de 2001.

A día de hoy, resulta icónico recordar a Crowe pronunciando ante Cómodo la frase más mítica del filme: «Me llamo Máximo Décimo Meridio, comandante de los ejércitos del Norte, general de las legiones Félix, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio... y tendré mi venganza, en esta vida o en la próxima». Sin embargo, detrás de esta redonda estructura dramática existió un caótico proceso de escritura que atravesó tres versiones diferentes con la participación de tres guionistas. Aunque el trágico desenlace en el que Máximo fallece en la arena del Coliseo tras derrotar al tirano Cómodo marcó a toda una generación y cerró con brillantez el arco del héroe, este no era el destino que se planeó originalmente para el protagonista.

Fue el propio Russell Crowe quien reveló en una entrevista para la revista Empire que el guion original contemplaba una idea radicalmente distinta que habría cambiado el significado de la película: Máximo iba a sobrevivir a la batalla final.

Durante el rodaje, tanto el actor como Ridley Scott empezaron a notar que la supervivencia del personaje arruinaría la fuerza emocional de la obra. El actor recordó detalladamente el momento en que el director se plantó en el rodaje para cambiar el rumbo de la historia debido a la falta de coherencia: «Recuerdo que Ridley se acercó al set y me dijo: 'Mira, con la forma que está tomando esto, no entiendo cómo vives. Este personaje se trata de un acto de pura venganza por su esposa e hijo, y, una vez que lo logra, ¿qué hace?'».

La idea de un Máximo victorioso pero vacío en el mundo terrenal les parecía tan ridícula a ambos que el propio intérprete no dudaba en tomárselo a broma durante las filmaciones, tal y como confesó entre risas: «Mi broma solía ser: 'Sí, ¿qué hace Máximo? ¿Acaba dirigiendo una maldita pizzería al lado del Coliseo?’».

Russell Crowe junto a Ridley Scott

Esta profunda incredulidad del protagonista fue el motor definitivo que motivó a Ridley Scott a replantear el desenlace del largometraje en busca de un cierre mucho más cohesionado con el tono trágico y noble que mantenía el relato desde sus primeros minutos. Para Crowe, mantener con vida al general carecía de sentido biográfico y poético dentro del viaje del héroe, ya que toda su motivación interna estaba anclada al reencuentro familiar: «Tiene un único propósito: encontrarse con su esposa en el más allá y disculparse por no haber estado ahí para ella. Y eso es todo».

Finalmente, el equipo decidió descartar la supervivencia en favor de la icónica escena del tránsito al más allá, demostrando que un cambio a tiempo en el set puede transformar por completo el destino de una producción. Aunque ver morir a Máximo siga siendo desgarrador, fue ese sacrificio final lo que transformó a Gladiator en el mito cinematográfico que es hoy.