Esta película es la piedra angular que reinventó el cine del oeste, cambiando los héroes tradicionales por un universo mucho más cínico, estético y moralmente ambiguo. La trama se inicia con la llegada de un enigmático pistolero sin nombre a San Miguel, un pueblo fronterizo dominado por el miedo y la violencia. Al descubrir que dos poderosas familias rivales, los Baxter y los Rojo, se disputan el control del contrabando local, el extranjero decide utilizar su ingenio y su letal puntería para trabajar para ambos bandos, vendiendo su lealtad al mejor postor. Lo fascinante de la historia es cómo este antihéroe juega un peligroso doble juego, avivando el conflicto en su propio beneficio hasta que la situación estalla de forma inevitable. Sergio Leone sienta aquí las bases de su estilo visual único, con planos innovadores y una tensión que se masca en el ambiente, apoyada en la magnética presencia de Clint Eastwood y la inolvidable música de Ennio Morricone.