Vincent Pastore
Muere Vincent Pastore a los 80 años, rostro inolvidable de 'Los Soprano'
El intérprete estadounidense alcanzó la fama mundial por dar vida a Salvatore Bonpensiero en la aclamada serie de HBO
El actor estadounidense Vincent Pastore, uno de los rostros más reconocibles del cine y la televisión sobre la mafia italoamericana gracias a su interpretación de Salvatore «Big Pussy» Bonpensiero en Los Soprano, ha fallecido a los 80 años. Tras no tener noticias de él en varios días, un vecino lo encontró sin vida en su casa del Bronx. La policía investiga las causas del fallecimiento.
Nacido el 14 de julio de 1946 en el barrio neoyorquino del Bronx y criado en New Rochelle, Pastore llegó relativamente tarde a la interpretación. Antes de dedicarse profesionalmente al cine y la televisión, trabajó en distintos negocios familiares y regentó varios locales nocturnos, una experiencia que acabaría marcando el perfil de los personajes que interpretó durante buena parte de su carrera.
Su físico corpulento, su inconfundible acento neoyorquino y su naturalidad delante de la cámara le convirtieron en un actor habitual para papeles de mafioso o miembro del crimen organizado. Durante los años noventa participó en películas ya convertidas en clásicos del género, como Uno de los nuestros (Goodfellas), de Martin Scorsese, o Atrapado por su pasado (Carlito's Way), de Brian De Palma, aunque entonces su presencia en pantalla era todavía secundaria.
Vincent Pastore en 'Los soprano'
El papel que cambió definitivamente su carrera llegó en 1999 con el estreno de Los Soprano. Pastore dio vida a Salvatore «Big Pussy» Bonpensiero, uno de los amigos más antiguos y de mayor confianza de Tony Soprano, interpretado por James Gandolfini. El personaje protagonizó uno de los arcos narrativos más recordados de la ficción creada por David Chase al verse obligado a colaborar con el FBI mientras intentaba mantener la lealtad hacia su familia mafiosa.
Su interpretación aportó humanidad a un personaje atrapado entre la amistad, el miedo y la traición. El desenlace de «Big Pussy» marcó un antes y un después en la serie y consolidó la reputación de Los Soprano como una producción capaz de combinar el retrato psicológico con la violencia y el drama familiar, influyendo decisivamente en la ficción televisiva del siglo XXI.
Aunque nunca logró desprenderse del todo de ese personaje, Pastore continuó trabajando con regularidad en cine, televisión y teatro. Participó en series como Law & Order, Blue Bloods o General Hospital, además de intervenir en numerosas producciones independientes. También fue un rostro habitual en programas de entretenimiento y convenciones dedicadas a Los Soprano, donde mantuvo un estrecho contacto con los seguidores de la serie durante más de dos décadas.
Con su fallecimiento desaparece uno de los intérpretes que mejor encarnó el imaginario de la mafia italoamericana en la gran pantalla y la televisión. Aunque su filmografía supera el centenar de títulos, su legado quedará inevitablemente asociado a aquel mafioso dividido entre la lealtad y la supervivencia.