David Broncano, presentador de La Revuelta
La semana de la tele
Broncano descifra el «ataque híbrido algorítmico» a Ceuta según TVE: las elecciones serán en marzo
La invasión de Ceuta por parte de hordas marroquíes «guiados por gendarmes marroquíes» ha desentumecido el regreso de las vacaciones a los líderes de la comunicación. Ha sido una semana excelente para saber quienes están en posición de firmes ante las consignas y qué periodistas escarban entre informes oficiales y mentiras permanentes para contar lo que ha ocurrido en lo que el 99 % coinciden, «la invasión de Ceuta».
El problema es que 37 días después, aún no se sabe cuántos marroquíes y subsaharianos pululan por los barrios de Ceuta, ciudad española perteneciente a Europa; tampoco se sabe, o sí, quién organizó la avalancha por mar y tierra que ha convertido Ceuta en una ciudad fantasma como comprobaron in situ Ana Rosa Quintana, Susanna Griso, Antonio Naranjo, Carlos Franganillo, Iker Jiménez y algunos presentadores de la radio matinal. Todos vivieron la realidad de Ceuta, entrevistando a ciudadanos, asfixiados por el pánico de lo que ven por las calles , con sus hijos en casa 24 horas y el colegio a la vuelta de la esquina: «Yo no llevaré a mis hijos al colegio -exclamaba una madre ante las cámaras- no pueden ver a la policía o guardia civil en la puerta o por las aulas, esto no es una guerra».
Las imágenes hablan por sí solas, sin necesidad de comentarlas. La playa a rebosar de chozas, tenderetes, basura; los barrios con sus aceras repletas de «invasores» durmiendo sin inmutarse, saludando a la cámara, el monte de Ceuta tiene «toperas». Más de 80 marroquíes, explicaba Iker Jiménez en Horizonte, metidos entre la maleza y con batería propia para cargar móviles. «Y recibiendo dinero de la familia cada quince días –le explica Alex el líder de ese asentamiento, a Javier Pérez, reportero, metido en las entrañas de la montaña. La duda surge en todos los platós de televisión: ¿Son inmigrantes ilegales, son migrantes, huyen de alguna guerra? Las respuestas de los contertulios eran similares: “Esto es una invasión y el culpable es Marruecos».
En los platós se señala sin dudar, excepto los colaboradores sanchistas, que sigue el guion oficial y «aún hay que esperar informes, no hay nada que señale a Marruecos». Mientras tanto, los ministros españoles al unísono: “Marruecos ha colaborado en todo momento, pero al otro lado de la frontera los ministros marroquíes, unánimemente, reivindican que Ceuta es propiedad suya y que no la van a soltar".
La televisión oficial del sanchismo, TVE, ha mirado hacia otro lado y analizando, por encima, lo que ocurre en Ceuta. Cintora en Mañaneros 360 dedicaba el martes más de la mitad del programa al «ático de Ayuso». Abrió y cerró el programa con la presidenta de la Comunidad de Madrid. Y, lógicamente, la importante manifestación en Madrid y en todos los pueblos de España, TVE la minimizó para dedicarse a defender a Sánchez y atacar a Ayuso, Feijóo y Abascal. Merece destacarse cómo Silvia Intxaurrondo en La Hora de La 1 de TVE califica lo sucedido:” Nos han atacado en nuestra frontera sur con un ataque híbrido algorítmico que la Unión Europea esta muy interesada en estudiar…”. Pues con ese algoritmo sólo se puede llegar a Israel, EE.UU o Rusia. Con lo fácil que interpretaban ese suceso los tertulianos de Horizonte, Espejo Público o El Programa de Ana Rosa: «Ha sido una invasión perfectamente organizada, planificada y ejecutada por Marruecos». La oficialidad no lo quiere reconocer.
Y ante la difícil situación que tiene el Gobierno sobre la mesa, la imagen de la semana es la ministra de Defensa, Margarita Robles, sin aplaudir la penúltima mentira de su jefe Sánchez, y las declaraciones van cayendo como bombazos sobre Moncloa: Tomás Gómez, socialista: «Sánchez está achicharrado», y tampoco hay que perderse el pronóstico de su exjefe de gabinete, Iván Redondo: «A este Sánchez no lo reconozco. Lo veo muy corajudo, muy a la defensiva, muy tensionado y con mucho estrés». Lo dijo en el nuevo programa La Mesa de Cristina Pardo y minutos después llegó Máximo Huerta, no quiso sentarse en la silla que ocupaba Redondo, que fue uno de los que participaron en la defenestración de Huerta como ministro.
Y la bufonada de la semana la cerró David Broncano, que en la presentación de La Revuelta dijo: «Todos sabemos lo que puede pasar, según lo que suceda en las elecciones de marzo. Temo que esta sea la última temporada en TVE». ¿A ver si la única verdad en toda la semana de TVE la ha contado Broncano?