John Madden, realizador de Shakespeare enamorado, dirigió en 2010 la versión estadounidense de la cinta israelí La deuda, de 2007. Una y otra relatan cómo, en 1965, tres jóvenes agentes del Mossad, el servicio de inteligencia de Israel, capturan al cirujano de Birkenau, un criminal de guerra nazi. Esa parte de la película protagonizada por Jessica Chastain, Sam Worthington y Tom Wilkinson y lo que acontece justo después es, a buen seguro, la mejor y más intrigante de una historia que tiene continuidad tres décadas después, ya con Helen Mirren dando vida al personaje de Jessica Chastain.