Pepe Viyuela en una manifestación
Pepe Viyuela se retrata con un forzado episodio de la mili para poder decir que su capitán era un fascista
La posición política del actor es bien conocida, sobre todo en los últimos tiempos. El cómico se muestra prolijo, más que en actuaciones, en declaraciones ideológicas
La posición política del actor Pepe Viyuela es bien conocida, sobre todo en los últimos tiempos. El cómico se muestra prolijo, más que en actuaciones, en declaraciones ideológicas. La última y ridícula (casi se podría decir que parece un invento de escaso acierto) muestra con claridad el sectarismo del artista que hace poco no concedió la presunción de inocencia al dramaturgo Ramón Paso, después de que varias actrices le acusaran de acoso, abandonando la obra en la que era protagonista:
«No tengo tripas de seguir, me pongo del lado de las víctimas... Ramón tiene que aclarar muchas cosas...», dijo el cómico sin conocer nada más que la denuncia de parte y sin prueba alguna contra Paso: una cancelación en toda regla de la que fue verdugo, en línea con Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno, quien aplaudió públicamente a Viyuela por su decisión: «Sin el apoyo de ellos, es mucho más complejo. Gracias, Pepe Viyuela por ser ejemplo de cómo se debería de actuar ante denuncias tan graves. Hay un lado correcto en la historia y siempre es al lado de las víctimas. Hay que acabar con el compadreo que los hace sentir impunes».
Y Viyuela, en su afán ideológico, continúa, con el tino cada vez menor, si cabe. Durante una entrevista en un pódcast, relató un episodio ocurrido cuando hizo la mili: «Teníamos en la batería un capitán, un fascista. Me estaba mirando el expediente y me empieza a hacer algunas preguntas, edad etc. Y llegó un momento en que se paró y dijo: 'Estudia usted Filosofía'. Y yo le dije: 'Sí, mi capitán'. El capitán entonces respondió: 'Es peligroso'. Y yo le dije: 'Mi capitán, no lo sé, no entiendo muy bien la pregunta'».
Viyuela contó que después el capitán dijo: «Bueno, bueno» «y pasó a otra cosa». Unas palabras que anteceden a la conclusión final sacada por el actor, incansable luchador antifascista: «Pero está claro por qué lo decía. '¿Está usted qué? ¿Fomentando el pensamiento libre? ¿No le basta con las órdenes que recibe?».