Si un artista español de la segunda mitad del siglo XX logró romper muros y atravesar fronteras ese fue Eduardo Chillida. La obra del escultor vasco sigue siendo revalorizándose situándolo como uno de los artistas españoles más influyentes en el mundo. Su forma de abordar la escultura, buscando un nuevo sentido a conceptos como la materia, el espacio o el tiempo, lo convierten en inmortal. Con motivo del centenario de su nacimiento, el Museo Nacional de Escultura de Valladolid ha organizado una importante exposición titulada Chillida. Mística y materia, que puede visitar hasta el 14 de septiembre.