Fundado en 1910

Fuente de las Náyades, en RomaEFE/Daniel Cáceres

El Jubileo devuelve el esplendor a la Fuente de las Náyades de Roma

La labor de restauración de una de las grandes fuentes de la capital italiana, ubicada en la Piazza della Repubblica, ha concluido

El Jubileo por al Año Santo de 2025 ha devuelto el esplendor a la Fuente de las Náyades, ubicada en la Piazza della Repubblica de Roma. Los trabajos de restauración del histórico monumento decimonónico han concluido, de acuerdo con lo expuesto por Efe.

Tras casi un año de restauración y más de medio millón de euros invertido en los trabajos, el proyecto de mejora se inscribe en el programa Caput Mundi, de renovación de la capital italiana por el Jubileo.

Roberto Gualtieri, alcalde de Roma, fue el encargado de presentar el resultado, según informó el ayuntamiento.

Situada en la céntrica Piazza della Repubblica, la Fuente de las Náyades está considerada comúnmente la primera fuente de Roma, no tanto por la fecha de su construcción –iniciada bajo el pontificado de Pío IX– sino por su valor simbólico: fue la primera gran obra pública inaugurada después de que la ciudad se convirtiera en la capital del Reino de Italia en 1914.

«Gracias a una cuidadosa restauración y puesta en valor, la estructura ahora muestra su belleza original, reafirmando su papel central en el paisaje urbano de la capital», se explica en una nota.

Su estratégica localización, cerca de la Estación Termini, de la Basílica de Santa María de los Ángeles y de las Termas de Diocleciano, la Fuente de las Náyades ocupa una zona central de gran valor histórico, artístico y arqueológico, destino habitual de los miles de turistas y peregrinos que llegan a Roma.

Construida entre 1885 y 1888, está considerada uno de los mejores ejemplos de arquitectura Art Nouveau en Roma, fue diseñado por el arquitecto Alessandro Guerrieri, y una de las obras más significativas de Mario Rutelli, autor en 1897 de sus esculturas y soluciones figurativas, por su audacia e innovación.

Sin embargo, la fuente se encontraba en un grave estado de deterioro debido a factores ambientales y microclimáticos, agravados por el intenso tráfico de la zona: todas las superficies estaban cubiertas por gruesas capas de piedra caliza, lo que dificultaba la legibilidad de la obra, en particular de los elementos escultóricos y decorativos, según el ayuntamiento.

«Las obras de restauración han vuelto a revelar las suaves esculturas de las cuatro náyades, los refinados detalles de los animales y monstruos acuáticos, y la imponente figura de Glauco aferrado al delfín. Los cuencos y la alta base de granito rosa, diseñados por Guerrieri, también han recuperado sus tonos originales», explicó.

Los trabajos también incluyeron «la desinfección y desinfestación con tratamientos biocidas, la inspección y sustitución de las juntas de estanqueidad, la aplicación de una capa protectora a todas las superficies y la retirada y sustitución de la impermeabilización de los tanques».