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Urtasun no ha pedido perdón a Abascal: cuando el sectarismo supera a la más mínima humanidad

El pasado jueves el ministro de Cultura llamó «impresentable» a Santiago Abascal por decir en un mitin en Plasencia que había que «desinfectar» el pabellón en referencia a Robe Iniesta, cuando en realidad el líder de Vox se refería a Sánchez

Ernest Urtasun y Santiago AbascalGTRES

No es nuevo en el ministro de Cultura que la humanidad solo la demuestre en su lado del mundo. Uno excluyente del otro. La norma es que solo son buenos, independientemente de la verdadera bondad, los de su espectro político, el ámbito totalitario donde se rige su existencia.

El pasado jueves Urtasun llamó «impresentable» al líder de Vox, Santiago Abascal, por sugerir en un mitin en Plasencia que había que «desinfectar» el pabellón en el que se rindió homenaje al cantante Robe Iniesta, fallecido el pasado miércoles.

Pero Abascal no se refirió a «desinfectar» por el exlíder de Extremoduro, sino por Pedro Sánchez, quien había celebrado un mitin días atrás en el mismo lugar donde él se encontraba y donde después también se celebró el homenaje a Iniesta.

Se dice que no es nuevo en el ministro de Cultura que la humanidad solo la demuestre en su lado del mundo después de negarse a condenar la salvaje matanza de Hamás, votando en el Parlamento Europeo en contra de la resolución de repudio a los atentados de la organización terrorista en Israel.

Esto es mucho decir o decir mucho. No pidió perdón por aquella salvajada (su cerebro y su alma solo deben de funcionar de acuerdo a su sectarismo, como una máquina sin sentimientos dependiendo de quién se trate), así que cómo va a pedirle perdón a Abascal por insultarle sin fundamento:

«El impresentable de Abascal se ha ido a Plasencia a hacer un mitin y ha dicho que había que desinfectar el pabellón donde se le hizo un gran homenaje a Robe Iniesta». «Fuimos muchos los que lloramos su muerte y le llevamos en el corazón», añadió en un mensaje en Instagram.

Resulta espeluznante como Urtasun, ministro de Cultura, llora la muerte de Iniesta y le lleva en el corazón y no llora la muerte monstruosa de cientos de israelíes inocentes, violados y mutilados, y no los lleva en el corazón.

Comprobado esto, cómo esperar que el ministro le pida perdón a Abascal por insultarle gratuita y falsamente, haciéndose eco de la mentira propagada por la izquierda en cascada, en deshonor a a verdad y en aras de su relato: el de la «extrema derecha» malvada (¿hay alguien más malvado que Urtasun después de lo de Israel?) que tiene grabada a fuego en el único hemisferio de su «humanidad».