Por qué el pagano Grinch es en realidad un cristiano esencial que muestra el verdadero espíritu de la Navidad
El cuento es una crítica fantástica de la Navidad comercial bajo cuya mole consumista resiste la llama del amor, la tradición o la humanidad: el amor cristiano, la tradición cristiana y la humanidad creada por Dios
El Grinch
El Grinch es un personaje de ficción estadounidense que en España no conocíamos mayormente hasta la globalización de las festividades al estilo de Halloween. En realidad, nadie hoy en España, a pesar de las películas y la propaganda tiene al pequeño monstruo verde como elemento significativo, ni siquiera en los que felicitan «las Fiestas» como Pedro Sánchez.
No forma parte de la cultura navideña española, pero sí de la cultura navideña en general. El Grinch lo creo en 1957 el escritor de libros infantiles Theodor Seuss Geisel, conocido como Dr. Seuss, con la publicación del libro de versos rimados ¡Cómo el Grinch robó la Navidad! Lo que vino después, y lo que mayormente se ve, es la comercialización salvaje de un personaje icónico y vendible.
Crítica al consumismo
Algo parecido al Drácula de Bram Stoker, convertido en vampiro engominado, objeto de mil caricaturas alejadas por completo de la esencia imaginada por su autor. De hecho, el Dr. Seuss se negó a cualquier adaptación más allá de los libros, a excepción de una película, realizada por su amigo Chuck Jones, absolutamente fiel a la historia original, y que hoy es un clásico que todos los niños estadounidenses conocen.
El cuento es una crítica fantástica de la Navidad comercial bajo cuya mole consumista resiste la llama del amor, la tradición o la humanidad: el amor cristiano, la tradición cristiana y la humanidad creada por Dios. Dios, Jesús o la Virgen no aparecen en ninguna página del Grinch, pero están en su crítica original, en su pequeño corazón «dos tallas menor».
El Grinch odia la Navidad por los regalos exagerados, por el ruido. Allí arriba, en su cueva en las montañas (más cerca del cielo que cualquiera), huraño y solitario, solo ve la superficialidad de la Navidad de los hombres, no la profundidad que se encuentra en su interior y en relación con ellos. Como todas las criaturas del mundo, es un hijo de Dios que acaba encontrándole en el amor.
Una suerte de 'Qué bello es vivir'
Lo encuentra en la defensa indirecta de la Navidad que odia, en la defensa de la celebración del nacimiento de Jesús, llegado al mundo para salvarnos. El Grinch odia la Navidad porque no sabe lo que significa, cree que es lo que no es para todo cristiano, lo cual le convierte en un cristiano ignorante de serlo, pero natural, esencial. El Grinch no es cristiano porque nadie le ha mostrado a Dios, pero él lo descubre sin representar en el amor que al final le salva.
El personaje del Dr. Seuss es un clásico navideño estadounidense agnóstico que lleva a la humanidad por mundos inventados en paralelo al mundo verdadero de Dios al que le es imposible sustraerse. Una suerte de Qué bello es vivir de fantasía y humor, donde el infeliz ogro acaba reuniéndose con su propia familia y donde incluso hay un propio ángel de la guarda que encuentra sus alas representado en el mismísimo protagonista.