Quizás uno de los mayores acontecimientos editoriales a nivel global del año 1976 fue la publicación de la última entrega de Las aventuras de Tintín: Tintín y los pícaros. El volumen llegaba 8 años después de su anterior entrega, la estupenda Vuelo 714 para Sídney. Considerado un capítulo menor dentro de la serie, una de las mejores obras de la historia del cómic, Tintín y los pícaros continuó redefiniendo y reinventando al personaje (a los personajes, en realidad) de la serie de Tintín y sus aventuras. En Tintín y los pícaros encontramos a un Tintín pacifista, que cuelga en el armario definitivamente sus míticos bombachos y los sustituye por unos vaqueros campana, practica yoga y ostenta el símbolo de la paz. Además, en Tintín y los pícaros se desvela uno de los mayores misterios de la saga: el nombre de pila del capitán Haddock. Archibaldo, se llamaba el bendito.