Fundado en 1910

Imagen de una lupa sobre un diccionarioGetty Images/ Massonstock

EL ESPAÑOL DESDE DENTRO

Bulos extendidos sobre «cocreta», «almóndiga» o «murciégalo»: ¿son palabras aceptadas por la RAE?

El desconocimiento ha llevado a hacer creer a la mayor parte de la sociedad que estos términos son válidos y se han incorporado recientemente al diccionario

¡Qué bien sienta una buena ración de croquetas o albóndigas! Pero el gusto se convierte en indigestión cuando oímos decir que la Real Acedemia Española de la Lengua (RAE) ha aceptado los términos «cocreta» y «almóndiga» para referirnos a ellas. Y lo mismo ocurre con las palabras «murciégalo», «fragoneta» o «mondarina». Términos que la sociedad ha creído aceptados por la RAE sin dedicarle unos minutos a comprobar la veracidad del bulo extendido.

Comenzando por «cocreta», si uno se va al diccionario se encontrará con la sorpresa de que no existe tal palabra recogida en él. De hecho, en el portal Dudas rápidas de la RAE, la propia institución responde a la pregunta ¿es válido el uso de «cocreta»? indicando que no y especificando que «la forma vulgar *cocreta —que nunca ha figurado en el diccionario académico— no se considera válida». Y para no dejar lugar a equívocos, en el Diccionario panhispánico de dudas, en la definición de «croqueta» insisten e incluyen el rechazo a la palabra «cocreta». Definen así: «Masa rebozada y frita'. Es errónea la forma cocreta, usada a veces en la lengua popular». Con lo que «cocreta» nunca se ha incluido en el diccionario y es considerada un vulgarismo no aceptado.

Distinto es el caso de «almóndiga» o «murciégalo» y por las que se puede comprender la extensión del bulo debido al desconocimiento. Ambas sí aparecen recogidas en el diccionario, pero que esto sea así no significa que formen parte de la palabras aceptadas por la RAE en la actualidad. «Almóndiga» fue incluida en el diccionario en 1726 y hoy en día aparece definida como en desuso (desus.) y perteneciente al habla vulgar (vulg.). En el Diccionario panhispánico de dudas, se advierte de ello explícitamente: «No debe usarse la forma almóndiga, propia del habla popular de algunas zonas». Y aclara que es mucho mejor el uso de «albóndiga», puesto que es más cercana a su origen etimológico ya que viene del árabe hispánico albúnduqa.

La misma explicación da la institución para «murciégalo»: «En el uso culto, la única forma válida hoy es murciélago. La forma murciégalo (que se recoge en el diccionario desde el siglo XVIII) es la forma etimológica (del latín mus, muris 'ratón' y caeculus, diminutivo de caecus 'ciego'), pero hoy está en desuso y se considera vulgar».

Con lo que ni «cocreta», ni «almóndiga», ni «murciégalo» han sido incorporados recientemente al diccionario ni se consideran palabras válidas. Todo lo contario, el DLE aconseja evitarlas.

«Mondarina» y «fragoneta»

A los términos «mondarina» y «fragoneta» les ocurre lo mismo que a «cocreta». No forman parte del diccionario, pese a que algunas personas nombren así a la mandarina y a la furgoneta. La RAE, en su libro de estilo, deja claro que son «vulgarismos» y que no figuran en el diccionario porque no cuentan con un pasado de uso histórico extenso, como sí ocurre con «almóndiga» o «murciégalo».