La colocación de tildes es una de las faltas más comunes en español
Cultura
Tildes que casi nadie pone bien: las 10 faltas más comunes en España
A veces complicadas, hay muchas palabras que pueden llegar a generar confusión respecto a cuáles requieren una tilde y cuáles no
El español es una lengua hablada por más de 600 millones de personas en todo el mundo. Al ser un idioma tan rico e internacional, es normal que se cometan errores a la hora de escribir según qué palabras.
Uno de los factores que causa más erratas son las tildes. A veces complicadas, hay muchas palabras que pueden llegar a generar confusión respecto a cuáles requieren una tilde y cuáles no. Estos son los 10 errores más comunes:
Tildes en monosílabos
En español, los monosílabos no se tildan nunca, salvo en excepciones. Concretamente, son un total de ocho palabras las que pueden acentuarse según su significado. Estas son «él, dé, té, sé, tú, sí, más y mí».
Estos son los únicos vocablos que llevan tilde diacrítica. En cambio, palabras como «das», «fue» o «dio» no se acentúan nunca, ya que son monosílabos.
Interrogativos y exclamativos
Al igual que en el apartado anterior, las palabras que forman parte de expresiones interrogativas y exclamativas también llevan tilde cuando tienen ese sentido. Estas son las típicas palabras que en inglés forman las «5 W», o lo que en español son «qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué». Este último es un caso más especial que veremos a continuación.
«Por qué», «porque» y «porqué»
Este es uno de los casos que más problemas puede llegar a generar. «Por qué», separado y con tilde, se utiliza para preguntas; «porque» junto y sin tilde, se emplea para las respuestas; mientras que «porqué» es un sustantivo que indica causa y suele ir precedido de un artículo.
Con ejemplos es más fácil ver la diferencia: «¿Por qué no has venido?», «Porque no podía», «Él admitió el porqué de su decisión».
Adverbios acabados en '-mente'
Estas palabras pueden ser una trampa para algunos. Los adverbios que acaban en -mente nacen a partir de determinadas formas en femenino de adjetivos. Algunos ejemplos son «rica - ricamente» o «general - generalmente».
Sin embargo, aquellos adjetivos que contengan una tilde en su forma original la deben conservar al añadir -mente. En este caso, palabras como «fácil» se transforman en «fácilmente», o «rápida» en «rápidamente»
Solo y sólo
La propia RAE ya recomienda no usar nunca tilde con la palabra «solo». Sin embargo, esta todavía puede ser aceptada en determinados contexto. El problema está en usarlo adecuadamente cuando se requiera su uso. La palabra «sólo» podría escribirse con tilde cuando tiene función de adverbio (y por tanto es sustituible por «solamente»).
Aun y aún
No son pocos los que confunden a la hora de emplear las palabras «aún» y «aun». La primera tiene el mismo significado que «todavía», mientras que la segunda significa lo mismo que «incluso» o «hasta». También podría ser sustituible por «ni siquiera».
Participios y la 3ª conjugación en '‑uido'
Por una incorrecta analogía con los participios de la 2ª conjugación («atraer» - «atraído») y de la 3ª en ‑eído («reír» - «reído»), que sí llevan tilde para marcar el hiato, se suelen acentuar los participios acabados en ‑uido. Estos no llevan tilde nunca, como por ejemplo «destruir» - «destruido».
Errores por la forma en plural
Hay algunas palabras que directamente generan confusión por sus formas plurales. Estas podrían ser «examen» o «imagen», cuyas formas plurales («exámenes» e «imágenes») son esdrújulas y llevan tilde siempre.
Pronombres enclíticos
Estos son aquellos que se escriben junto a un verbo, como podría ser «dale». No obstante, a la hora de juntar dos pronombres con un verbo, la palabra se convierte en esdrújula («dámelo»). Muchos confunden esta nueva forma con una palabra aguda y acentúan la última sílaba («dameló»).
Agudas acabadas en consonante + s
Las palabras agudas son aquellas que se acentúan cuando acaban en vocal, -n o -s. No obstante, existe una excepción que genera confusión, y esta sucede cuando una palabra acaba en consonante + s final. Un claro ejemplo es «mamuts», que no se tilda.