Interior del Palacio Episcopal de Astorga, obra de Gaudí
El Palacio Episcopal de Astorga expone los planos originales de Gaudí con elementos que nunca se construyeron
La renuncia de Gaudí a concluir las obras llevaron a que Ricardo García Guereta tomará el relevo de las obras y eliminará algunos elementos del proyecto primitivo
Una gran cubierta coronada por tres ángeles o los jardines con los que rodear el edificio son elementos que quedaron pendientes por elaborar en el Palacio Episcopal de Astorga, obra de Antonio Gaudí. El Palacio ha puesto en exposición los planos originales del consagrado arquitecto.
Este proyecto inicial terminó sufriendo rectificaciones que, unidas a las circunstancias del momento, tuvieron como resultado la renuncia de Gaudí a concluir la obra, que acabó retomando el arquitecto Ricardo García Guereta.
Este último aportó un diseño final más sencillo que carecía de algunos elementos ideados en origen por el catalán que ahora se han dado a conocer con la muestra de los planos. Los jardines, por ejemplo, habrían sido similares a los de la finca Güell de Barcelona.
Palacio Episcopal de Astorga, de Gaudí
Los planos permanecerán expuestos durante el mes de marzo en la segunda planta del Palacio como pieza del mes y después serán trasladados a la planta noble, donde podrán contemplarse hasta finales de año como una forma de conmemorar y recordar a Antonio Gaudí y su huella en Astorga coincidiendo con el centenario de su fallecimiento.
Los planos de la fachada sudeste y del emplazamiento forman parte de los nueve ferroprusiatos que se han conservado del proyecto primitivo de Gaudí, que en su momento fueron recibidos con gran satisfacción por el obispo Grau y que muestran el espectacular diseño que planteó.
Estos documentos revelan cómo Gaudí quería rematar el edificio de estilo neogótico con una gran cubierta con tres ángeles que coronarían simbólicamente la Obispalía. Esta cubierta, visible en el alzado sudeste, es una estructura integral, troncopiramidal, de notable altura y en donde no tendrían cabida las terrazas y espacios abiertos que diseñó posteriormente García Guereta.
«En el conjunto de planos que han llegado hasta nosotros, singulares por la meticulosidad de su dibujo, poco habitual en él, se observa también la semejanza que tiene el jardín que rodearía al palacio con respecto a lo que propone en la Casa Vicens o la finca Güell», se ha indicado desde el Palacio.
Además, en el plano del emplazamiento, Gaudí incluía dos edificios muy próximos al ábside de la catedral que nunca llegaron a construirse, que servirían como cuadra y cochera.
«En definitiva, estos planos representan la necesidad de Gaudí de amoldarse a las circunstancias administrativas y burocráticas a las que se enfrentó su proyecto, pues el arquitecto catalán se sentía más cómodo trabajando con maquetas y modelos a escala de diversos materiales», han señalado desde el Palacio.