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El escritor peruano Alfredo Bryce EcheniquePaolo Aguilar

Alfredo Bryce Echenique (1939-2026)

El escritor exquisito que combinó lo académico con lo popular

De sus orígenes acomodados dejó natural constancia en su primera novela, la más recordada y de gran éxito en su momento, Un mundo para Julius

Nació en Lima el 19 de febrero de 1939 y murió en Lima el 10 de marzo de 2026

Alfredo Bryce Echenique

Escritor

Entre sus novelas destacadas se encuentran 'Un mundo para Julius', 'Tantas veces Pedro' o 'La vida exagerada de Martín Romaña'. También fue destacado cuentista en colecciones como 'Huerto cerrado' o 'Magdalena peruana y otros cuentos'. Entre sus premios se cuentan el Nacional de Narrativa de Perú en 1972, el Nacional de España en 1998, el Planeta o el Premio FIL en lenguas romances

Podría decirse que el «boom» hispanoamericano, la explosión absoluta, no le cogió de lleno. Contemporáneo, pero asociado a lo que se llamó el «posboom». Una convivencia real, sin embargo. Vargas Llosa fue el más joven de todos ellos, de los primeros, solo tres años mayor que Bryce, pero lo suficiente para trazar la frontera.

Más lejos quedaban Onetti, Cortázar, Fuentes o García Márquez. Hijo de banqueros, estudió en los mejores colegios de Lima, incluido un internado británico. Se licenció en Derecho y se doctoró en Letras. París y la Sorbona le esperaban para diplomarse en Literatura. Vivió en Francia, en Alemania, en Grecia y en Italia.

De sus orígenes acomodados dejó natural constancia en su primera novela, de gran éxito, Un mundo para Julius: era el niño inocente que observa la realidad que le rodea y que tantas veces repitió a lo largo de su carrera. Su cuento Jimmy en Paracas es otra pequeña y delicada muestra.

Los ojos de Julius para ver la vida despreocupada de una familia pudiente como la suya. Tenía treinta años cuando la escribió y las circunstancias sociales de la época ayudaron a su éxito cuando la pirámide de clases se removía. Esa mirada fue Premio Nacional de Narrativa, lo que, junto al éxito, termino de encumbrar una simplemente recién comenzada carrera.

La misma que mantuvo la singularidad de los orígenes para convertirle con los años en un autor querido. La melancolía y la nostalgia, mundos donde el lector, el hombre, suele encontrarse sin solución contribuyeron a ello. Su lenguaje era fresco, académico, técnico y también natural, de imágenes evocadoras, alegres, simpáticas o coloridas.

También íntimas. A ellas llegó tras los primeros cuentos, invadido por Hemingway y su escasa floresta en comparación al vergel contenido, perfecto, que llegaría después. Su carrera literaria se vio ensombrecida por una condena en firme por plagio de artículos periodísticos publicados mayormente en España, donde vivió mucho tiempo y ganó el Nacional de Narrativa y el Planeta.

El mundo de Julius, el protagonista de su libro primero y más recordado, se acabó cuando el general Velasco Alvarado nacionalizó el Banco Internacional del Perú del que su abuelo había sido presidente. Fue el fin de una época, como ahora acaba otra tras su muerte, que sin embargo quedó retratada para siempre en su novela de maravillosas sensaciones que hizo las de sus lectores para siempre.