Montaje de Urtasun y el logo del Bono Cultural
Urtasun presume del Bono Cultural mientras revela un uso indebido de medio millón de euros en ocio nocturno
Aunque el Ministro de Cultura califica el fraude como mínimo, confirma que en 2022 y 2023 se utilizaron 479.789,89 euros de la ayuda de manera inapropiada
El Bono Cultural Joven sigue trayendo cola. Con la aparente intención de minimizar las críticas, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aseguró este jueves que las cifras de uso fraudulento del Bono Cultural Joven son «irrisorias».
Según datos oficiales, las empresas sancionadas representan solo el 0,35 %. Una cifra baja, pero que plantea la pregunta: ¿por qué no debería ser cero? Actualmente, el Bono Cultural Joven cuenta con 3.911 empresas adheridas. De ellas, 14 han sido sancionadas por incumplir las condiciones del programa.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun
En 2023, los beneficiarios gastaron casi 88 millones de euros. El Ministerio estima que el gasto indebido supuso apenas el 0,3 %, mientras que el 99,7 % se destinó correctamente a productos y actividades culturales incluidas en el bono. En 2022, el total de gasto ascendió a cerca de 72 millones de euros, con un porcentaje de uso indebido idéntico, del 0,3 %. El resto del dinero se empleó según las normas del programa.
La cifra de fraude es baja, pero su repetición anual demuestra que el error persiste y hace que el gasto indebido en esos dos años ascienda a 479.789,89 euros. Aunque representan solo una fracción mínima del total, estas cifras evidencian la necesidad de controles más estrictos y de seguimiento continuo. Ignorar un porcentaje, por pequeño que parezca, no elimina la obligación de corregirlo.
En un encuentro con los medios tras visitar la exposición La Cañada es real, Museo portátil de la memoria, el ministro aprovechó para ensalzar el éxito del Bono Cultural. Lo hizo después de que se viralizara que, en al menos una discoteca madrileña, algunos jóvenes habían usado el bono para entradas o consumiciones.
Urtasun defendió que se trata de «casos muy puntuales y escasos» y subrayó que la mayoría de los jóvenes usa correctamente el programa. Añadió que, cuando se detecta fraude, «se solicita la devolución del dinero y se excluye del programa a quienes lo permitan», siguiendo el procedimiento habitual con fondos públicos.