A día de hoy el precio de la gasolina y el gasóleo puede calificarse de disparate
Carburantes
¿Qué cabe esperar del precio de los combustibles de cara a la Semana Santa?
Nos aproximamos a un récord histórico de los precios sin que el Gobierno haga nada por evitarlo, pues las ayudas en ningún caso serán universales
Si las cuentas no nos fallan, faltan poco más de dos semanas para la Semana Santa, el momento del año en el que se registra mayor densidad de desplazamientos en las carreteras españolas, lo que es sinónimo de consumo de combustible.
Todo ello sin olvidar que estamos viviendo el momento histórico en el que más caro pagamos la gasolina y el gasóleo en las gasolineras, pues es cierto que en 2022 tras el inicio de la guerra de Ucrania el litro llegó a los 2,20 euros, pero cuando superó la barrera de los 1,80 euros el Gobierno de Pedro Sánchez activaba el descuento de 20 céntimos por litro de carburante.
Sin descuentos
Hace solo unos días que el Gobierno negaba la posibilidad de poner en marcha un sistema similar de ayudas, aunque no descartaba ayudas concretas a sectores especialmente afectados como pueden ser los transportistas.
Es posible que las ayudas lleguen a sectores como los camioneros
Ante este panorama y con la llegada de uno de los momentos en los que más carburante de automoción se consume en España, no son pocos los conductores que se plantean si el combustible bajará o subirá de cara a la Semana Santa.
Pues bien, conviene saber que desafortunadamente y de acuerdo con la experiencia acumulada de situaciones similares, todo indica a que sin un control real de precios por parte del Gobierno es bastante probable que los carburantes sigan subiendo hasta una barrera similar a la marcada en 2022, los 2,20 euros por litro.
Seguirán subiendo
Con la peculiaridad que supone que en este caso el gasóleo está ya más alto que la gasolina y no parece que vaya a cambiar dada su superior demanda. De hecho el otras países como Italia el litro de gasóleo ya cotiza a 2,50 euros.
Más vale dejar ya el coche lleno
Así que independientemente de que mañana mismo el precio del barril de Brent bajara de los 100 dólares y volviera a los 70, los precios en las gasolineras tardarían días cuando no semanas en volver al punto de partida, todo ello gracias al efecto pluma y el efecto cohete que hace que los precios suban rapidísimo en las estaciones de servicio pero bajen muy despacio.
Dada la situación lo mejor es llenar ya el depósito porque si no nos equivocamos, la experiencia indica que lo que está por venir puede ser aún peor y la gasolina y el gasóleo sin ayudas de ningún tipo será aun más caro. Al final se impone la ley de la oferta y la demanda y nada parece que va a cambiar.