MG ZS, uno de los primeros coches chinos en aterrizar en España y abrir mercado
Mercado
La razón por la que las marcas chinas arrasan en ventas en España: «Es el precio, estúpido»
La mítica frase que usó Bill Clinton en campaña va como anillo al dedo para explicar lo que está pasando con los coches chinos en Europa y España
Además de por otras historias, Bill Clinton pasará a la historia por una frase creada por uno de sus mejores asesores que le permitiría sacar de la Casa Blanca a George Bush padre: «Es la economía, estúpido»…
La frase resumía la esencia de la realidad que vivía entonces la sociedad norteamericana, con problemas cotidianos y muy alejada de las preocupaciones del presidente en materia de política exterior.
Problemas cotidianos
Esta frase encaja como anillo al dedo con lo que está pasando con el automóvil europeo, que ve cómo los coches chinos han logrado en dos años una cuota de mercado impensable hace solo una década.
BYD lanzó hace tiempo un eléctrico urbanos muy por debajo de los 20.000 euros
Solo en España las marcas chinas han firmado el año pasado un 10 % de cuota de mercado mientras que este año apuntan al 20 %, pues las marcas más vendidas esperan doblar matriculaciones mientras que los últimos meses han aterrizado media docena más de fabricantes. De hecho, las malas lenguas hablan de que de cara al 2027 su intención sería alcanzar un 30 % de cuota…
Disparados en cuota
Para hacernos una idea del calado del problema, el precio medio del coche nuevo que se vende hoy en España está entre los 40.000 y los 44.000 euros (Ganvam), más de 50.000 en Europa, muy alejado de las posibilidades reales de los compradores, mientras que el precio medio de los coches chinos que se venden en España estaría en torno a los 28.000 euros, una diferencia notable.
De hecho, y aunque sea complicado hacer la comparación, a igualdad de tipo de coche y equipamiento, un coche chino puede costar entre un 15 y un 20 % menos que su equivalente europeo, una diferencia insalvable que está provocando que los europeos en general y en mercados muy marcados por el precio como el español se decidan mayoritariamente por los coches chinos.
Jim Farley declaró estar muy sorprendido por los coches chinos
Las marcas europeas están ahora en la pelea por ofrecer un coche eléctrico urbano por menos de 20.000 euros, para lo cual se están literalmente devanando los sesos, mientras que los fabricantes chinos llevan años ofreciendo modelos por debajo como el Leapmotor T03 o el BYD Dolphing Surf cuando incluyen ayudas y descuento por financiación.
De hecho Dacia era una de las propias marcas capaces de entrar en esa guerra de precios gracias al Spring, un coche eléctrico fabricado en China gracias a un acuerdo del grupo francés.
La presión de los coches chinos ha provocado ya una caída en ventas de los coches seminuevos europeos y una bajada de la demanda, pues no son pocos los compradores europeos que se deciden por un coche chino nuevo frente a uno usado aunque sea con pocos kilómetros.
Mejor chino nuevo que europeo usado
Todo ello teniendo en cuenta que las marcas chinas están haciendo frente a aranceles de hasta un 35 % cuando se trata de coches eléctricos, aunque no en los híbridos.
La industria china ha sido capaz de reinventar el proceso productivo de los automóviles, acortando los plazos de desarrollo hasta solo dos años frente a los cuatro de las marcas europeas, mientras que la producción integral de prácticamente todos los componentes le permite bajar mucho los precios de los coches.
Hace unos meses Jim Farley, presidente de Ford, se mostraba sorprendido de lo que se habían encontrado al desmontar coches chinos, con soluciones ingeniosas y mucho más económicas que las europeas pero igualmente funcionales. Un proceso productivo del que están aprendiendo las marcas europeas.