La imagen es la de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado revestido con la túnica bordada donada por la duquesa viuda de Medinaceli. Obra de Jonathan Sánchez, quien ha explicado: «Su figura no solo preside la escena, se funde con la ciudad, como si Córdoba brotara de sus pies y él, a su vez, emergiera de la propia historia que lo ha venerado durante siglos».