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Morante de la Puebla, herido en el albero de La MaestranzaEFE

La noticia triste de la tarde es la cornada que sufre Morante, al recibir con el capote al cuarto toro: había salido muy suelto, no obedeció cuando el diestro, como debía, intentó bajarle la cabeza. En el centro del ruedo, el toro no siguió el capote, lo arrolló y, al perseguirlo, lo hirió en el glúteo izquierdo. Quedó inerme en la arena, con gestos de dolor, y lo llevaron rápidamente a la enfermería. Cuando escribo, está siendo intervenido en la enfermería de la Plaza.

En su primer toro, Morante había realizado una faena magistral, premiada con una oreja, que igual pudieron ser dos o ninguna. Cuando se torea tan bien, da lo mismo.

Por la cogida de Morante, Borja Jiménez mata tres toros y corta oreja en dos de ellos, a pesar de sus fallos con la espada. Tomás Rufo pone voluntad y buena técnica pero no conecta con el público. Los toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez (Matilla), tienen movilidad y un juego variado; en general, son manejables.

En una Sevilla abarrotada de gente, el día que comienza la Feria de farolillos (el llamado «lunes del pescaíto»), el acontecimiento es que Morante vuelve a torear esta tarde en la Maestranza y a colocar el cartel de «No hay billetes»: es un auténtico acontecimiento, después de la tarde histórica que nos dio el pasado jueves. «Lo primero es lo primero», me dice un sevillano serio, de los que a mí me gustan. Que se vea la corrida de toros como más importante que el alumbrado de la portada de la Feria indica claramente el terremoto que ha provocado Morante. Altero el orden, lo dejo para el final.

Borja Jiménez toreó muy bien al natural a los Victorinos y –como muchas tardes– mató muy mal, arrancando desde muy lejos. El Hermano Mayor de San Bernardo, que lo estima mucho, me dice que debe practicar más con el carretón. Me temo que no es sólo eso: ha de cambiar su técnica de entrar a matar. A mitad de temporada, no es nada fácil (sobre todo, si no se tiene claro el error).

Le toca a Borja Jiménez torear después de la gran faena de Morante… Muestra su actitud enlazando verónicas con chicuelinas no suaves. De un cabezazo, el toro descabalga al picador. Apenas lo castigan, sale suelto; galopa, en banderillas. Brinda Borja a Morante. El toro es pronto, repite, protesta un poco al final de los muletazos. Borja está firme y decidido. No me gusta que se agarre a los cuartos traseros, para rematar la serie. Sus muletazos son voluntariosos, desiguales, acelerados. Destaca algún natural largo a un toro que coloca muy bien la cara. Acierta con una estocada corta que es suficiente: oreja y aplausos al toro.

El cuarto, que ha herido a Morante, hace extraños y prueba, en banderillas. Deja Borja la montera delante de la enfermería: un buen gesto. Se echa de rodillas y enlaza buenos derechazos. A los sones de la maravillosa Suspiros de España, Borja se mete en el terreno del toro y se lo echa por delante, en el pase de pecho. Liga muletazos rotundos, mandones, que levantan un clamor. Por desgracia, cae en su defecto habitual, al entrar a matar: en el segundo pinchazo, muy perpendicular, sale perseguido; logra la estocada a la tercera, con salto, y pierde el trofeo.

Borja Jiménez, este lunes en SevillaEFE

Borja Jiménez brindó su primer toro a Morante de la PueblaEFE

Lógicamente, el público está con Borja, por su actitud. Todavía más, cuando acude a porta gayola en el último, veleto, que embiste como una polvorilla, y enlaza con lances de rodillas, que hacen sonar la música. El toro acude bien al caballo pero protesta. Brinda Borja al público, queriendo redondear su tarde. En el péndulo inicial, casi se lo lleva por delante; liga luego otros, sin moverse, que hacen sonar la música. El toro repite, el diestro se entrega del todo y el trasteo tiene emoción. Volcándose, deja media estocada y, aunque el toro tarda en caer, corta un trofeo. Tiene al público sevillano con él, se lo ha ganado. Pero continúa teniendo el problema de la espada. Con buenas estocadas, esta tarde…

El toledano Tomás Rufo ya ha abierto la Puerta del Príncipe y la Puerta Grande de todas las Plazas importantes: tiene excelentes condiciones con capote, muleta y espada. No debe dejarse llevar por la facilidad.

Recoge al tercero con buenos lances y pasa un momento de apuro cuando el toro se para, en el centro de la larga de remate. El toro humilla, cumple en varas, lo cuidan. Buen par de Fernando Sánchez, como siempre. El toro tiene ganas de embestir pero las fuerzas, justas. Lo recibe con muletazos largos, mandones, frustrados por alguna caída del toro. Rufo ha de extremar el temple para mantenerlo en pie. Lo logra en algunos naturales suaves. Le ha faltado fuerza al toro para que la faena calase más. Rufo es torero poderoso, necesita más toro. Agarra una buena estocada. El público ha estado frío con él: creo que merecía más aplausos.

Por la cogida de Morante, se cambia el turno, para que Borja no mate dos toros seguidos. El quinto se parte el pitón apenas pisa el ruedo. El sobrero sí humilla, lo recibe Rufo con verónicas; el toro flaquea y protesta, en el caballo; queda corto en el quite de Borja. Fernando Sánchez banderillea con mucha exposición. Tomás brinda también al herido Morante. Hace el péndulo, en el centro, se echa de rodillas y el toro lo imita. Lo conduce con suavidad en largos derechazos, deslucidos cuando el toro flaquea. El público no acaba de entrar en la faena técnica, mandona, y la estocada cae baja. No ha sido su tarde.

Y Morante, antes de la cornada… Recibe al comienzo la lógica ovación. Como, de salida, el primer toro le tropieza en la verónica, cambia a suaves chicuelinas: no es lo más ortodoxo pero sí muestra la facilidad con que improvisa. El toro flaquea, lo alivia, a media altura, al llevarlo al caballo y remata con una larga cordobesa. Es un animal flojo, apenas lo pican y flaquea. Las verónicas primorosas concluyen con el animal por los suelos. Todavía dibuja una media preciosa y unas gaoneras lentísimas, de enorme calidad. Replica Borja por chicuelinas. Morante prueba al toro suavemente por alto y por bajo, rodilla en tierra; corre la mano con enorme suavidad y torería; liga naturales ceñidos, que el animal toma a regañadientes. Los derechazos son gloria pura. El toro no ha dado más de sí pero la faena ha sido una lección y una delicia. Concluye con naturales de frente, estilo Manolo Vázquez. Mata en todo lo alto: oreja indiscutible. Con un toro manejable, no más, es difícil torear mejor. Y , esta vez, sin barroquismos, con naturalidad, sencillez y pureza.

Muletazo de Morante al primero de su lote, al que cortó una orejaEFE

No cabe duda: ahora mismo, en esta España tan desnortada, Morante de la Puebla es un acontecimiento nacional, además de un gran artista. Esta vez, no nos ha sorprendido con suertes añejas; simplemente, ha toreado de maravilla, con clasicismo, con armonía, sabiendo siempre muy bien lo que debe hacer.

Por su facilidad y su torería, me ha recordado lo que se decía de Gallito: «Torea como en el patio de su casa». Y a eso añade su personalidad artística. Esta tarde, no ha habido barroquismos sino sencillez y naturalidad: lo más difícil. Lo definió con precisión José Hierro: «Tarde se aprende lo sencillo. Tarde se encuentra la hermosura».

Ahora, que Morante ha encontrado plenamente esa sencillez y esa belleza clásica, ha caído herido. Deseo que se reponga muy pronto: por él y por el bien de la Fiesta.

FICHA

  • Sevilla. Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería. Feria de Abril. Lunes, 20 de abril de 2026. «No hay billetes».
  • Toros de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez, con movilidad, de juego variado; en general, manejables.
  • MORANTE, buena estocada (oreja). Herido al recibir al cuarto, pasa a la enfermería.
  • BORJA JIMÉNEZ, estocada corta (oreja). En el cuarto, que mata por la cogida de Morante, dos pinchazos y estocada (vuelta al ruedo). En el sexto, media estocada (oreja).
  • TOMÁS RUFO, estocada (silencio). En el quinto, estocada caída (palmas).